lunes, 2 de mayo de 2011

SÓLO ME SABES TÚ.



Me dejo alimentar por ti, de otra forma diferente.
Es una cuchara, un tenedor, una taza de loza dibujada.
La boca que es mía a sorbos, sin impaciencia, a bocanadas.
Me sabes a nada, indescifrable, no hay sabor en el abismo de mi lengua.
Inenarrable, las cosas de colores, insípido cada color, sobre mi lengua.
Partes tú desde ese lugar tan lejano, tu mano va y viene. He vuelto a ser un niño.
Retornas cargada.
Te alejas vacía.
Mis ojos te acompañan.
Quizás al final un beso en mi boca con restos de alimentos.
Que me sabe y sabe desde los orígenes de los tiempos.Ya no te huelo.
Simplemente:
esto es el retorno.
Sólo me sabes tú.