martes, 15 de mayo de 2012

NO SÉ HASTA CUÁNDO




se movía sin saber a dónde
a veces no nos damos cuenta y es una fuga
y durante el camino pensamos qué dirección tomar

no sé lo que me quería decir la mariquita pero estoy seguro que traía un mensaje para mí


que encuentres una mariquita a la hora de cenar sobre los azulejos blancos no quiere decir nada yo no me supuse nada yo no elucubré nada sobre la mariquita la mariquita estaba allí con un poco de sus alitas fuera como si quisiera emprender el vuelo yo al mirar hacia arriba la vi por casualidad era un puntito rojo era una manchita diminuta era un bichito pero era una mariquita me dije pensé para mí mira dónde hay una mariquita que va orientada hacía al nordeste a mi no me gusta matar a nada que se mueva por si mismo algún mosquito maté algún día maté muchas truchas algún día no se si vi matar algún día algún hombre no recuerdo cuántos animales habré matado intencional o descuidadamente aquel día la mariquita estaba allí por un propósito era un mensaje divino de mariquita de este día no de algún día de ese día concreto

coger una mariquita no es nada fácil si tienes los dedos grandes la fui a coger con mis dedos grandes y se cayó al suelo desde una altura que para una mariquita es mucha altura era desde el octavo azulejo por encima de la cenefa marrón así que la mariquita catapum catapum con todo el morro contra el suelo y me dije y pensé esto requiere maniobras especiales mientras tanto la mariquita seguía caminando por el suelo como podía para salvarse de no sabía qué de no sabía qué peligros cogí un trocito de papel de periódico y lo puse enfrente de su ruta que según la mariquita era al suroeste no al nordeste como en principio había imaginado y la mariquita como no distinguía de los azulejos grises del suelo del gris y negro del papel del periódico del gris y el negro de la vida se subió confundida sobre el papel y puse el papel de periódico delante de mis ojos y la vi moverse delante de mis ojos la mariquita parecía gigantesca y me dije y pensé y me lo hable a mi mismo debo transportarla al mundo a sí que abrí la ventana estaba lloviendo hacia frío pero la deje sobre el respaldo de la ventana y me dio algo de pena porque aquel mundo tan duro por aquel mundo a la intemperie que podía
matar a la mariquita

lo extraordinario del caso es que la mariquita volvió a aparecer a la misma hora en el mismo azulejo al día siguiente y yo también estaba cenando y entonces pensé entonces me dije esta mariquita me quiere decir algo pero no os puedo decir qué algo me quería decir porque al día de hoy no lo sé solo se que sigo vivo pensé para mi quise decirme a mi mismo las mariquitas cuando quieren volar sacan un poco las alitas por la parte de atrás y si las ponen sobre una mano y levantas el dedo se suben a lo mas alto del dedo y vuelan y vuelan hacia el lugar donde las mariquitas viven un lugar muy lejano todo de color rojo con muchos puntitos negros


no sé lo que me quería decir la mariquita pero estoy seguro que traía un mensaje para mí.

a veces durante el camino te has decidido por una dirección de avance pero mientras caminas te surgen muchas dudas por si no es el adecuado
hora mismo estoy cambiando el rumbo y me siento más tranquilo
no sé hasta cuándo

6 comentarios:

goab dijo...

Ellas tienen el mismo problema con sus alas que yo al plegar los mapas, ambas volamos porque no hay alternativa.

Me alegro del regreso.

Quacking-pingüino dijo...

Me ha gustado mucho!

:)

BRUXINA dijo...

a menudo siento que las dudas son las que realmente te hacen acertar.
Pero lo importante, como en las mariquitas, es conseguir despegar, y saber aterrizar desde un 8º, para volar y llevarle el mensaje a su destinatario :)
Me ha gustado mucho tu texto hoy, me encanta saberte por aqui :) besos Sr.Kenit

silente dijo...

¿Sabes? Dudaba de si decírtelo o no. He ido a la cocina y he vuelto, he paseado por el jardín, buscado, con la inconsciencia que pone en la mirada el pensamiento que divaga, una mariquita. Finalmente he llegado a la conclusión de que sería mejor que lo supieras. Porque puede que vuelva.
La mariquita no traía un mensaje para ti, estaba esperando a que tú le dieras el tuyo. Ella esperaba tus palabras y tú se las negaste, pensando "oh, soy el ombligo del mundo, me traen un mensaje desde mariquitilandia". No. No y no.
Cuando vuelva, porque volverá, no te quepa duda, díselo.

;-)

Mar Galván dijo...

maravilloso como siempre

Anónimo dijo...

Genial...si no lo fuese no serias tu. Lau