martes, 31 de marzo de 2015

POEMA EMPEZADO A LAS TRES DE LA TARDE. NO SÉ SI ACABARÁ.


Hasta aquí en su asombro,
la puerta abierta derrumbó la penumbra
por culpa de la luz.
.
Que sería de mi sin un poco de odio,
en qué lugar amanecería para que vieran mis ojos
sin fustigar el nuevo inicio con pasos lentos
para sentirme vivo en la parte leve del valle.
.
No volver a la cima del horror con seres que me hablan
como un guiñol sobre la muerte.
.
Quizás sería trágica y perturbadora la espera sabiendo el retorno.
.
Lleno de fe en el consuelo de las lágrimas
para quedar sin pena unos instantes.
.
Y también unas briznas de amor
sobre todas las cosas que poseo
monedas sobre un estante, imágenes de mi,
objetos que otras manos tocaron para estar allí
y redimirme.
.
El mal uso de mis pensamientos, ser un asesino a veces.
.
Merece la pena salvar un insecto sobre el cristal de la ventana,
seguir su rastro para prevenirlo.
.
Salvar del suelo una brizna de pan, un grano de azúcar.
Cómo sería si la muerte viniese ahora, cuando esta luz
parece feliz.
.
He de suplicar el perdón antes de guarecerme
por si acaso.
.
Andar justo de nuevo hasta el lugar de reposo
y  hablarme a mi mismo.
Qué hacer hoy con toda la luz sobre las simas.
Su lenta marcha.
.
Lleno de pereza  para escuchar el aire.

viernes, 27 de marzo de 2015

VARIACIONES PARA UN POEMA ESCRITO.




El equilibrio indiferente es una herejía.
Vivimos sobre ese punto inexplicable.
.

Todo se basa en inocentes axiomas.
La cúspide apoyada sobre su parte angosta.
Los pensamientos que retornan, el recuerdo,
y luego la ausencia.
Y vuelve.
Recreada en todas sus formas. Es como si tu mano dibujara una figura imposible.
.
Me acoges en ti en las horas desproporcionadas en que he de mantenerme en equilibrio ante la locura.
En el sentimiento de ausencia no hay ninguna dicha.
Se cumple la ley de todos los fenómenos inexplicados.
Y te recreas.
Sin presencia absoluta. En todo.
.
Y es en la noche tratando de percibirte.
Como dibujada sobre las sombras, conocida.
Excesivamente necesaria.
En la perfección
de un dedo minúsculo recorriendo el surco de mis labios.
.
Cómo es ese punto en el inicio del derribo.
¿Existirá tanto dolor?



martes, 24 de marzo de 2015

ESPACIO.


A lo largo de todas las horas de mi vida hice lo posible por quedarme sólo,
apasionado por las cosas leves.
Lo conseguí en varios decenios
subir las escaleras y cerrar la puerta
para encerrarme en todo el espacio que me pertenece.
.
Esperaba una tarde de domingo
a que llegase el día más largo.
.
¿Cuánto tiempo de pie asomado al cielo?
¿Vendrá alguien que abrace mis espaldas?
.
Tocarán a mi puerta para despedirse.
.
Preguntarme:
cómo lleguaste hasta aquí.
Decidme.
Qué será de ti cuando no sepas tu nombre.

miércoles, 18 de marzo de 2015

SUEÑOS.





.
Me esmero a cada hora para no sorprenderme,
mirar a todos los sitios antes,
decir las cosas justas para no ofender con las palabras.
Ir despacio
para no encontrar la noche sin algo de esperanza.

.
Procuro masticar bien.
Las manos abiertas sin afán de agresividad.
No llegar a la ruina antes que la oscuridad.
.
Si fuera necesario cuantificar cuánto amor
sabiendo que sólo podría hacer un basto cálculo,
cuánto, con mesura.
Por si acaso, no ahorrarme nada.
Nunca sabré lo que queda de lo que di.

.
Mecerme sólo y esperar
que quizás sueñe
con planear
leve
suave
sobre la brisa


entre amplias hondonadas de los trigales en junio

martes, 17 de marzo de 2015

EXPERIMENTOS DE OLORES.



UN INICIO DE ALGO QUE BULLIA PERO QUE SALIÓ FATAL. CUANDO ESTUVE DE BAJA Y ANDABA DESCANSADO Y MUY SALIDO, MASTURBANDOME A CADA POCO,
CON LA MANO QUE TENÍA BUENA.

No
sé si
era aquí.
Del rellano ese olor a nenuco,
y quién te ha dicho que no hay un bebé muerto metido en la alacena donde las pastillas del avecren. A butano siempre me ha olido y a zotal, a rapidín de matamoscas, a guano. Aún sigue habiendo ese olor a gallina blanca, cuando subo por la escaleras, hay un lugar hacía la cuarta planta que huele mucho a gallina blanca y y y me jode mucho porque me recuerda cuando eché a mi mujer de la casa de la calle del Torno, a empujones, con cuatro bragas que le metí en una maleta a medio cerrar, y le pasé la bisagra del cerrojo y el pasador, por allí cantaba Emilio el Moro por el fondo del rellano o más abajo el mismo fandango del cantimpalo otra vez y otra y otra y otra. Si te fijas aún hay galletas maría de las cuadradas que ponían maría, que mojaba con leche a las siete de la mañana mientras mi padre me daba cabezones y me caían por el pecho o sobre el parbulito y el rayas y el catecismo y el álvarez y el fen y el mapa de España sin Portugal. Lo que más me jode es el aceite de oliva la giralda, el olor a recalentado frito veinte veces con torreznos de cerdo o panceta y aquella patada en los huevos que me dio mi hermano Cosme bajo la mesa en semana santa de hace veinte y tres años con hebras en la garganta por el suelo dando coces de niño como un saltamontes medio ahogado. Y queda jabón lagarto mi mujer se lavaba el coño con el y le olía a mirloto permanente, me huele el armario a jabón del lagarto, y al chimbo y a lejía el conejo, y caseras encuentro también cuando la mezclábamos con vino de valdevimbre en la robla en la obra del tragante de Arribos, y aquella mano que me cogí con el pasador del remolque de la carroceta, y anís el mono y coñaz el veterano recuerdos de cuando me las di de hombre y me lo pusieron en un embudo sobre la boca arriba de acostado, y luego aquellas vueltas, sigue la brillantina Calber que me olía cuando me corrí de pie al lado del estanco de Murias, y el palmolive que me lo ponía a los pelos de la polla cuando llevaba dos semanas sin lavarme, y el búfalo negro que le ponía a mis botas de Monforte de Lemos por el papo, de eso me acuerdo cuando murio Antonio el Plomero la caja me olía a búfalo del líquido, cuarterones no sé si hay, le cogía a mi abuelo en las fiestas del carmen a la mañana, a medio fumar los cigarros, y el jabón la toja a eso le olía el coño a la Toñi, a la toja y a bocartes en las fiestas de los remedios un tufo que no olvidaré, no sé si tuplipán que me sabía a grasa de huntaza, y el varón dandy en la juntura de las ingles, y aquellos flanes que se llamaban potax que se movían como las tetas de la Purita pequeñitas y tiesas, y sabían muy dulces, y el floid ese no se me olvida, lo tengo aquí, cuando me acercó la cara del hijoputa del Moncho y le metí la navaja de abajo arriba y hasta la punta del corazón, y el nenuco que aun se pone la hija de puta de mi mujer antes de acostarse con él. Y no sé, no me acuerdo bien, donde estoy, ese olor que me sube a sopa de mierda mientras espero aquí de rodillas a que venga la guardia civil.
Y también el norit.


lunes, 16 de marzo de 2015

RECONSTRUCCIÓN DE UN POEMA, O ALGO ASÍ.





Al tercer día
sin ganas de hacer nada
resucité
.
….......................................para elegirte.
Estabas en ese silencio en el que llorabas.
Al tercer día, o ese Martes.
.
Aquella palabra era un don olvidado.
.Reconstruida otra vez la eternidad.
. Nacido del vacío para aprender todas las palabras.
.En aquél lugar cálido. El vapor. El primer grito.
.
.
Boca arriba imaginando el leve contacto de un beso.
Dónde estaban todas las flores que hubo para recibirme.
Indefenso entre dos brazos al amanecer.
.
Tendría branquias si fuera suficiente.
el aire que respiro. Tendría boca.
…................................Hoy
Agotados los nombres. Mi nombre.
Los trazos esculpidos de mis pasos.
Por el mismo camino.
.

…..............Mece el aire tules en forma de alas.
…..............Hay un rastro plateado de una mariposa.
…..............Donde la eternidad.
.
En la mesa doscientas millas hasta tu voz.
Abandonado un libro por su página aburrida.
Alguna vez al coger tus dedos
me di cuenta del temblor de mis dedos.
Al señalarte a ti. En esa mueca.

….......................Al final de una mañana.
….......................Sería un Martes.
.
Pero mi nombre. Cuál. De qué lugar la voz.
Ha venido.
Que intento descifrar, y a qué hora. Y dónde.
.
.
Quién dio la orden de recordarte sólo un segundo.
Para tener en este día algo nuevo.
Tu regreso. Y esa palabra que casi está aquí
.
…... para recordarte sólo un instante
…...............tu nombre.


jueves, 12 de marzo de 2015

MORCILLAS QUE SABEN MUY BIEN.



Morcilla aragonesa con piñones y anís.
Morcilla de Burgos con mantequilla y pimentón.
Morcilla asturiana que lleva sangre y cebolla.
Morcilla de León llena de de cerdo y ajo.
Morcilla de al lado del Duero que lleva pimienta.
La de Villada hecha con tripa.
Morcilla de Palencia hecha con paciencia.
Morcilla manchega llena de manteca.
Morcilla catalana con trufa, hígado y lengua.
.
.
Morcillita hecha de ti.
... . con trocitos de tu corazón.
.
Palabras de cosas
. . por ejemplo: almendras. Y flores de camelias que huelen bien.

miércoles, 11 de marzo de 2015

CUANDO EXISTÍAN LOS DÍAS, MUY AL PRINCIPIO.



El día siempre estuvo,
cuando nada lo soportaba.
.

Ya estaba el día.
Con su hora mediana,
y el desazón que lo cubre al despertar.
.
.
Había un modo perfecto, cosas anteriores que ya hablaban
relatando los sucesos, contando las horas.
.
.
Cuando no había piedras esbeltas,
casi la piel no sentía,
sólo el color blanco en un resplandor inmenso.
Ya salias por las mañanas lleno de incertidumbre
y te cegaba la luz.
.
Y existía el regreso,
                                    y el olor a pan.


lunes, 9 de marzo de 2015

TREN.



Mis facciones existen sobre el cristal de un escaparate.
Son de esta vida a la que pertenezco.
Fusilado sobre una litografía
debo dar fe sobre este encuentro.


Hay varios sin destino, entre todos los viajeros,
otros que perdieron la memoria,
sobre el mismo banco de la estación.

Hasta el agotamiento llevo mis brazos.
Las únicas flores de plástico se marchitan.

Y mis pies.

A veces sin ningún deseo.
Que será de mi sin compasión.

Y un círculo de luz que se desplaza inexorable
hasta el final de la tarde. Qué será dentro de la oscuridad.

Cuánto debo esperar sin morirme de pena
por recibir una noticia.
De qué forma me quedaré con los ojos abiertos.

Al descubrir el rostro del ser que caminaba sin descanso.

Qué trenes pararán aquí para él.
Y a qué lugar decidirá marcharse.

En este instante que aún no ha sucedido.


miércoles, 4 de marzo de 2015

ME DESPERTÉ DESPUES DE UNA NOCHE ETERNA.



En un día más de suerte,
levantar mi cabeza
y sentir
el orden de todos mis recuerdos.

Palabras que recojo para hablarte.

Los nombres antiguos.

Y el regreso todos los miércoles para ver el mar.
Compulsivo este deseo de besarte.
Todas las preguntas en ese orden.
La lógica en su estado más ínfimo.

Palabras que guardo para cuando estés.

Los nombres de las cosas
y el engaño de los colores.

Al abrir los ojos.

martes, 3 de marzo de 2015

LA VIRGEN DE LA CUEVA LOS PAJARITOS CANTAN.




La virgen de la cueva estaba allí y afuera llovía. Yo me había detenido para cobijarme. A través de la oquedad que daba al sendero se veían los aluviones de agua caer como una cortina interminable. Cuando la vi ella nada me dijo, se mostró cauta, la humedad lo sobrepasaba todo, la ropa húmeda nos hacía tiritar, a ella marcándole sus formas bellas y exactas. Me vino a la memoria aquellos cántigos de la infancia, de cómo voceabamos hasta el paroxismo gritando y gritando. Y luego la inapreciable fe que de repente sentíamos en la iglesia al mirar su rostro sumiso y sus ojos como perdidos. Nunca jamás pensé encontrarme con la virgen de la cueva tocada con una camiseta blanca marcando una areolas de un ligero tono oscuro. Fue después del grito de un trueno, cuando ella me miró con cierta indiscreción, su rostro ahora certero me hizo acercarme a ella, pensé que con sus ojos me reclamaba, supuse que necesitaba un poco de calor. En aquellas circunstancias la erección fue inmediata, de una dureza increíble, algo inusual en mi, consumidor compulsivo de sildenafilo para tales menesteres, en cantidades fuera de toda norma médica. Sentí su cuerpo perfecto, su extraña blandura y sobre todo su ternura inusual. Me vi sorprendido por su afán de complacerme y fue como un sueño que desató aquella furia en mi. Me di muchas veces aquellos quites de puto macho, me moví en contoneos extraños, incluso en movimientos peristalticos con cierto impulso animal a lo toro redentor de vaca en mes del deseo. El torrente llegó en poco tiempo, la piedra dolmen fría y larga recibió aquellas gotas para fecundarla en un extraño rito de primavera, abrí los ojos y pasé mi mano húmeda sobre unos líquenes blancos. Afuera había parado de llover y todo volvía a estar demasiado frío.

PENSABA QUE ESTABAS Y AÚN TE ABRAZABA.


Hubiera podido hablarte de las despedidas
sino hubiera trenes moviendo el aire sobre mi cara.
De qué forma saber que estas triste
sin mirarte a los ojos a una mínima distancia.
Y palabras que te digo bajo esta luz gris de marzo.
Y mi manos que se abrieron para apretarte.
Qué sería de mi sin escucharme de memoría
que aún estás aquí
en este abrazo que no se acaba nunca.