martes, 15 de diciembre de 2015

WALTER.



A Luis Walter Alvarez se le cerraron los ojos antes. Tocado con un mandil de plomo detrás de una mirilla diminuta vio el cielo grande y el resplandor enorme. No había palabras ocultas, no había palabras futuras, no había palabras de ahora para describir aquel resplandor originado por el bulto soltado por el Enola Gay.
Era toda la muerte posible que se podía originar en menos de un segundo.
Nunca supe si las pupilas de Walter Alvarez llevaban parte de los hermosos castaños que bordearon el río Narcea.
La luz fue enorme, tenía dentro miles de almas.
Qué biografía escribir sobre las nubes. Empieza diciendo: todo estaba lleno de muerte.

viernes, 4 de diciembre de 2015

EL LUGAR.



Se lo dije el día anterior, ya sabes como se dice eso, estás cagado de miedo pero se lo dices, si vuelves a venir te descerrajo, así con todas las palabras, y lo dices mirando de frente para imponerte, no hubo mucho más porque creo que tuvo miedo y se marchó.

Yo tenía una china y una negra con las tetas al aire colgadas de la pared, una decoración sencilla que a la dueña de la pensión le parecía mal, la clásica ventana sobre el lateral de la cama, la mesita con un hule carcomido y su lamparita medio quemada.
Me pasaba la mayor parte del día tirado en la cama y boca arriba, o de lado mirando hacía la puerta por si fuera a abrirse de repente. Era aquel miedo. A veces sobresaltos.

No se sabe por qué a los dos días entró de nuevo con su cara furibunda  como para comerte, con aquella respiración agotadora, igual que si le faltara el aire, o no hubiese suficiente en la habitación.
Le dije, de aquí no sales, ya no sales nunca más, se lo dije sentándome en la cama.
Recuerdo el fuerte golpe del disparo.
Aún te quedan unos instantes y sientes como todo se oscurece, lo otro es un leve y cálido rastro de sangre, y ese silencio.

viernes, 27 de noviembre de 2015

FESTIVO.




La claridad que entraba por entre los visillos era la de un día festivo.
En todos los casos se vuelve difuminada penumbra. Yo veía su perfil dibujado porque mi cabeza estaba detrás de su pelo. Sentía su cuerpo y aquella extraña sensación de calor que me hacía acurrucarme como protegiéndome detrás de su espalda.

Yo la había amado mucho. Tanto que no te puedes ni imaginar. Y ahora, mientras sentía en mi pecho el leve movimiento de su respiración pensaba por qué la estaba abrazando.
En estas situaciones tienes que invitarte a ti mismo a la emoción. En tú memoria encuentras trozos rotos de un ánfora y empiezas el rompecabezas. Y en esta situación en que ella te está sintiendo también encajado entre sus piernas, casi inanimado, te das cuenta que no debes retroceder y empiezas ese movimiento de roce sobre su culo.
Es la mecánica de lo que quedará muerto porque es pura inercia y siempre muere.
Y aparece algo allí, y levantas su pierna. Y de aquella forma casi furtiva te agitas como si te estuvieras masturbando sin muchas ganas.
Ella impasible, como si se le posara un insecto.
No nos jugábamos nada.
Al darme la vuelta, su perfil siguió allí dibujado.
La luz festiva se consumía sin prisas detrás de su pelo.

miércoles, 7 de octubre de 2015

PARA UN SER FORZADO.



Algo sucedía.
Nos dimos cuenta al sentir aquel largo grito lleno de terror.
Al quinto día tuvimos que abrir la puerta del segundo lado. Lo dejamos a su albedrío, en el sentido de que encontrase la salida como le viniese en gana, en el sentido de que sería la suerte, el azar de pasar por delante de la abertura que ponía aquella flecha roja sobre la palabra exit lo que llamase su atención. Tal era su ofuscación  que pasó dos veces sin darse cuenta, quizás confundido por la apariencia del fondo azul del exterior que hacía juego con el fondo azul del interior de aquel pasillo.
Le dio por salir a la tercera vez orientado por una leve brisa de aire frio que rozó su cara.
Estuvo en el umbral que daba a su aparente libertad largo tiempo mirando hacía los lados. No sabíamos lo que realmente quería mirar. Se dio la vuelta y vio aquella inmensa oscuridad al fondo, y varios focos en los extremos que daban vida a una amplia y difuminada penumbra. Estaba al frente. Sólo sentía leves murmullos y el carraspeo a intervalos de los espectadores.
Fueron unos raros instantes en los que el tiempo pareció detenerse.
Los aplausos atronaron desde aquella inmensa e improvisada platea. Percibió con sus ojos ya acostumbrados a los resplandores a las personas que estaban en las primeras filas, las aclamaciones, los hurras…los silbidos.
Poseído de extraños gestos. Las manos sudorosas empezaron a apretar sus oídos, y sus ojos muy abiertos delataron un tremendo terror.
Insoportable para él, dio la vuelta y se metió otra vez en el laberinto. Ahora corría y corría despavorido dando imaginarias vueltas hasta que cayo rendido apoyadas sus espaldas en la pared del único y solitario pasillo, en aquella posición de cuclillas, la cabeza completamente hundida entre las piernas.


Sonó la estridente señal torturadora que le indicaba su último minuto. Las cuerdas atadas a sus brazos y a sus piernas se tensaron levemente, luego fue el hilo atado a la articulación de su boca tensándose lentamente y aquel desgarrador grito.

lunes, 28 de septiembre de 2015

LA PENA.


En esa dimensión mínima en que te anida el recuerdo,
la pena que está ahí, la memoria de su último gesto,
un simple juego,
de su mano abierta
posada sobre mi tantas veces.
Qué dimensión es esa que te hace llorar
y te deja lleno de pena.

domingo, 27 de septiembre de 2015

Y..../...../



Si fuera en un autobús y en este preciso instante se acabara el mundo y quedáramos los que vamos a la Colonia de la Asunción cogidos en las barras, sentados como petrificados mirando a un punto muerto, te escogería a ti, la que vas apoyada detrás del conductor mirando en sentido contrario hacía mí, con los ojos tan grandes que parecen dos pozos de agua de acequia con todo el triste gris reflejado como si llevaran veinte lágrimas a punto de caer.
Si se acabara el mundo -digo-, y esto fuera una ínfima isla desierta en mitad del universo.
Y sólo hubiese que cerrar los ojos y abrirlos.
Y.
En este instante en que todo está quieto, lo de fuera destruido lleno de humo negro, y que por una irreal magia hemos quedado aquí, aislados, endebles, pálidos por el susto repentino. Me levanto del asiento y camino la escasa distancia que me separa para verte de cerca los ojos llenos de agua del mar, y decirte que tenemos que empezar una nueva vida en este barrio destruido cerca de la Gran Nube de Magallanes.
Cómo he de explicarte que a partir de ahora por las ventanas que dan al patio de luces sólo será de día.
Que ya no habrá angustia para pasar de una tarde a otra.
Y la palabra muerte un sinsentido.
Y .....

jueves, 24 de septiembre de 2015

PAÑUELOS.




En los trenes de ahora ya no se pueden sacar pañuelos blancos y agitarlos, a todo lo más que llegas es a poner una mano abierta sobre el cristal de la ventanilla y dejar una forma endeble de mano que va desapareciendo.

Recuerdo aquel último día sobre las tres de la tarde la parte de atrás del tren ir desapareciendo, y yo volver sólo.

Yo siempre le decía no me pongas Careless Love, ese blues es muy triste.

Un día vino Sonia y ya no pudo casi abrir los ojos.

Me lo han dicho por tres veces, y me da mucha pena.


martes, 22 de septiembre de 2015

SAUCE.




El amplio tallo del sauce acogía el apoyo de mis brazos y mi cara escondida en ellos. Al último que vi marcharse por el rabillo del ojo fue a Teo, renqueante, con sus viejos botines de fútbol. Sólo me llegaba aquel olor a goma caliente de las ruedas de un coche recién aparcado a unos metros de distancia. Los sentí correr hacía un lado y al otro, luego el murmullo de voces y casi el silencio. Cuando estaba llegando al cuarenta abrí los ojos, me los restregué, no había nadie, y la claridad del sol casi me cegaba. Di dos vueltas sobre mis pies y me alejé unos metros, todo me parecía extraño desde mi posición, las casas, el pequeño parque, y sobre todo el crucero de la plaza, lo único permanente era el sauce más inclinado y viejo, no había crucero, en su lugar una estatua alada que no conocía repleta de palomas. Confuso y lleno de dudas, no estaba en el mismo sitio, no sentía las mismas voces, las gentes que estaban a mi lado eran extrañas. Aumentó mi zozobra cuando vi aquel hombre acercarse corriendo hacía mi, me fijé en su camisa blanca y sus relucientes zapatos. Tuve mucho miedo. Instintivamente me aparté aún más. Él se quedó parado frente al árbol mirándome fijamente desde la lejanía, mientras tocaba con su mano enorme la parte media del sauce soltando una estridente y larga carcajada.

domingo, 20 de septiembre de 2015

COSAS.



Poner en orden cualquier cosa es sacarla de su situación ideal de equilibrio estable. Al poco rato la cosa está neurasténica e insoportable, no puede vivir la cosa en su nuevo estado de diferente luz.
Traté varias veces de cambiarla de sitio, la miré en tres posiciones alternativas y no estuvimos claramente de acuerdo.
Le dije, pues te quedarás ahí. Y cerré la puerta. Cuando volví después de dos días y varias horas, el orden no me pareció el mismo. Dudé que yo hubiera puesto la cosa allí, incluso que hubiera interrumpido su posición de hacía años. Estuve pensando unos instantes. Las dudas me atenazaban por lo extraño, qué hacía allí aquella forma circular sobre la cahoba marcando el límite por un leve rastro de polvo de no sé cuántos miles de horas. En realidad cuánto era el alcance de mi memoria. ¿Estuve alguna vez escrutando a la cosa desde tres puntos diferentes para que se volviese loca perdiendo su identidad de cosa?
¿Era verdad que yo la había cambiado de sitio?, o sólo mi memoria abarcaba el acto de de haber pensado en intentarlo.
Pasé la mano por aquella sombra de polvo cada vez más visible por la claridad que entraba a través de los visillos.


Quizás nunca debió de haber nada en aquel sitio.
He pensado en lo que pudo haber sido. En realidad, ¿es imprescindible esforzarse en recordar?
¿Ante las dudas a partir de ahora deberé llegar un día antes?

martes, 15 de septiembre de 2015

ME.





A veces intento escapar de mi compañía y lo consigo sólo por unos instantes. Huyo de la cocina a altas horas de la madrugada, mientras él queda allí medio adormilado. Es imposible la huida si no es de forma extremadamente sigilosa. Lo consigo quizás hasta el entresuelo. Salir a la calle solamente una vez sin él. Me da mucha pena al ver sus ojos con esa tristeza mirando hacía la puerta. Siempre retorno para verlo allí, sobre sus brazos, moviendo los labios, dándole vueltas y vueltas a lo mismo dentro de mi cabeza.

domingo, 28 de junio de 2015

ERA POR SI HABÍA AMANECIDO.



En esto que describo
no he puesto la palabra silencio.
Sucede en una edad que ya era de día.
.
He debido olvidar mis pertenencias.
Me queda una habitación para toda la vida.
Siempre la misma habitación hasta el final,
y el cielo con sus diferencias,
ahora mismo opaco como la ceniza.
Cuántas cosas tengo.
¿Debo enumerarlas, y nombrarlas de nuevo?
Cada cosa en un pensamiento.
Una boca a veces de amplios labios
reclinada sobre mi.
Y una vez descubierto mi estado
en qué posición esperando la noche.
Y otra vez volver a empezar
Hasta no sé cuándo.
.
Cómo he de decirte,
esto que abrazo
a veces pienso que ya es mío.

lunes, 15 de junio de 2015

POEMA REFORMADO POR UNA OCURRENCIA.




Tres generaciones hacía atrás
lloraba de alegría a veces
en el balcón abierto una enredadera dejando un rastro
de sucesos en su tallo,
aquel año que fue marrón claro
y que olía a pan grande
herido y abierto.
.
También el abandono con que me dejaron
por primera vez sólo y me di cuenta
y los rasgos de mi madre y de mi padre
viéndome
desde la puerta.
.
A lo largo de mucho tiempo
vinieron los repartidores
con sus camiones grandes.
.
Cuando me iba la playa casi vacía
llegaba su olor
y los recuerdos
los abrazos
de que te hablo
aún los lle
vas siempre aquí
el cuello de mi madre
siempre oliendo a beso pequeño.
.
Cómo pasaré de este día a otro
sin que tenga tristeza.
Aún no sé cómo.
El mar sigue sin descanso.
Y tú,
de qué noche me hablas si aún hay luz.

miércoles, 3 de junio de 2015

MUCHAS VECES CUANDO TE SIENTAS ES PARA ESPERAR.



Recibo por dos ventanas del frente una luz azulada, y aún no sé muy bien la hora que es. Ayer me aumentaron la medicación a tres pastillas lo que quiere decir que ya tomo cantidades industriosas de Nortriptilina, y mi labio de abajo se ha dimensionado mucho más con un ligero rastro de humedad por la comisura derecha. Presiento que cada vez tengo más dificultad para expresar mis problemas, para describir lo que siento. Yo me pregunto si alguna vez no podré decir nada significativo que me describa. Y también me pregunto que si no puedes describirte ya no formas parte de nada, como si no existieras.
.
Alguien abrió la puerta a las tres de la tarde y había un silencio descomunal.
Ciertamente la luz sigue ahí, no sé por cuánto tiempo.

martes, 2 de junio de 2015

POR SI LO ENCHUFAS Y ESTÁS SOLA.


.
me envolví por ella desde los pies
había boca más arriba
era un mareo dar tantas vueltas y vueltas
cómo decirte lo que es una longitud infinita
sentir el paso de cosas diminutas
y el cosquilleo
ya me entiendes
puro magnetismo

miércoles, 27 de mayo de 2015

ALGO ME HACÍA REPETIR AQUEL MOMENTO. CASI NO HABÍA CIELO.





-¿Sería más puntual si me muriese un día antes?
-Siempre he tenido como cierto que primero eran las palabras las que recibían las noticias.

Alguien había dado tres golpes sobre la puerta y grité: !pasen!
.
Lo vi delante de mi impecablemente trajeado al estilo Príncipe de Gales con chaleco y bolsillos inclinados totalmente disimulados.
No supe por dónde había entrado,  su visión fue perceptible a medida que yo levantaba lentamente la vista, en ese instante  él hizo aquel movimiento de posar el maletín sobre mi mesa  mostrándome su tarjeta de visita y dejándola delante de mí. Luego abrió el maletín observando que estaba completamente vació.
.
No me decía nada.
.
Di la vuelta a su tarjeta y por su reverso también estaba en blanco. Fueron unos instantes extraños. Su tez era pálida, hierático, despeinado, como un maniquí dispuesto a desfilar por una pasarela.
De repente, sin darme tiempo a preguntarle a qué se debía su visita dio media vuelta y se dirigió a la ventana, la abrió, y en un fuerte  impulso saltó al vacio.
Aterrado, me dirigí  para mirar por la ventana, el fuerte viento de aquella tarde de abril había desparramado los papeles por el suelo de la oficina. 

Ahora desde el sexto veo la gente arremolinada en la acera alrededor de un cuerpo estrellado contra el suelo. Siento el sonido de sirenas lejanas. Y sobre la mi mesa hay un maletín vacío, y en mi porta firmas  una tarjeta en blanco.
.
Yo, que debería estar ahí sentado, he vuelto a entrar en mi despacho para verme apoyado en la ventana, con mi traje al estilo Príncipe de Gales, después de haber ordenado mis cosas, porque ya sé que no morimos de repente, estoy tirándome otra vez mientras siento como tocan a mi puerta.

miércoles, 20 de mayo de 2015

NO SÉ CÓMO DECIRLO, A VECES SE PARA TODO.



la primera dimensión cuánto era
a cuántas millas de aquí se termina
el último paso de los dedos
cuánto esfuerzo llevará el recorrerla
.
cuánto tiempo nos queda
si se ve el fin
.
y tu espalda envejecida
transitar tus hombros sin lástima
mi mano vieja que se hizo mayor contigo
tantas veces abierta
.
 no olvidar como era tu cuello
su forma esbelta,
cómo tu pelo descrito como el fuego
en un torrente sin prisas
.
y todos los caminos
que hubo detrás de tu espalda
.
y cuánto tiempo nos queda

lunes, 18 de mayo de 2015

NO SABÍA LO QUE QUEDARÁ DE MI. ¿PROSEGUIRÁ LA ANGUSTIA?


La historia que albergará tu vida
 ….............           dónde estará escrita.
.
De qué forma los días proseguirán sin ningún particular,
y si hubo secretos que se fueron contigo te imaginas su lentitud
en manifestarse.
O seguro que nunca fueron de este mundo.
.
Por cuántos lugares que pasaste quedará albergada una parte de ti
que resplandezca.
Habrá ecos de tus palabras, tu mano desgastará el mármol
hasta ser perceptible una huella,
tus labios dejarán un pensamiento dentro de un ínfimo recuerdo.
.
Y cuántas imágenes de ti irán cambiando su color al invisible.
.
En un papel arrugado habrá una marca casual de tu pertenencia,
algo de tus manos que fue un gesto repetido.
.
Buscará alguien tu olor  para percibirte,
se quedará quieto una tarde y un segundo para imaginarte.
.
Habrá sido esa  tu cara cuando cierre los ojos.
.
      Se detendrá la angustia cuando ya no estés.

EL FRÍO DE LA ESPALDA CUANDO MIRAS POR LA VENTANA.




Un largo movimiento no es haber llegado al Khumbu,
sentir el frío del hielo y el duro marrón de sus sendas,
liberados los ojos del aire que hiere,
sujetadas las manos sobre cuchillos de piedras.
Agotados y ateridos e insensibles dedos.
No pienses eso.
La mayor aventura es ver al repartidor de cerveza desde tu ventana
pensar en ti
mis brazos reposados,
...entre cada dos silencios llamarte ,
como si fuera un sueño,
sentir que estás detrás de mi
y que me abrazas.
sentir tu voz como una gran noticia,
y darse la vuelta.

miércoles, 6 de mayo de 2015

ERA UN BORRADOR LLENO DE PUTAS TACHADURAS. HABÍA FUMADO UN PORRO.


EMPECÉ HACE DOS DÍAS A PREGUNTARME QUÉ HAGO AQUI.
DE MOMENTO DEBO VOLVER A BAJAR LAS ESCALERAS (siempre cuento escalones de más, en esa maldita ceremonia de contar y quitarles mi edad para que queden 8, exactos).
.
Imagínate: tú eres ese punto y coma ((([;]))). Tienes aire suficiente 
para toda la vida pero no puedes salir.
.
Sin la palabra árbol me arreglaba muy mal, no estaban las hojas envejecidas con ese color pardo para llegar y morirse, no eran agitadas por el aire y se caían como un abanico para cumplir el teorema de lo más pesado y atrayente.
Y sin las palabras mi vida, como si fueras mía sin serlo.
.
Yo no sé si estaré vivo o muerto cuando lleguen los tres arcángeles. Me da mucho miedo que sólo haya trompetas para mi.
Vuelvo a contradecirte para que lo entiendas: la manzana no cae a su abismo porque esté llena de materia, se precipita porque ya estaba muerta.
Tampoco está claro hacía dónde nos extendemos. Aunque no lo creas, no sabes a dónde vas. Aunque no lo creas solamente percibes de lo que te rodea una mínima parte del espectro que va desde al amor más tierno a la violencia y odio más absoluto.
.
El mar en su infinitud odia a los hombres.
.
En cualquier punto de esos colores infinitos quédate a suponer lo que no captas.
Has de suponer que siempre podrás estar entre la cruz de una mirilla, dispuesto siempre a morir, debajo de un dedo que razona si apretarse sobre si mismo.
O cagando en los fétidos servicios de una estación de tren.
O dando vueltas por un descampado buscando a alguien que te acaricie.

.
No me desees nada. No es verdad. No tienen fundamento teórico tus deseos.
.
Mi hermana vive sola y siempre tiene un ramo de flores sobre una mesa camilla. Mi abuelo Carlos vive sólo y se asoma a la ventana del comedor a eso del atardecer, y siente el frío de la materia oscura. Mi amigo Pablo tiene un apartamento en las afueras y vive sólo, y algunas veces sale a buscar amor y regresa con una barra de pan y una lata de mejillones. Yo vivo sólo y tengo un gato y una camisa blanca que suelo poner los domingos por cambiar el ritmo. Pablo y yo somos amigos de Onan, pero yo tengo miedo por las noches y muchas veces me acerco hasta el mar porque me angustia la muerte.
Y  del mar ya sabes su hermosura.
.
La imagen del espejo no es cierta. Si te vas a hurtadillas te quedas allí.
.
Si la palabra pasión qué sería de mi.
Abre tus muslos, quiero permanecer.
Abre tu boca a las seis de la mañana, no me importa.
Déjame olerte, no me repugnas.
Prometo cuando me hables levantar mis ojos.
Escupe en tu mano. Acarícia mi polla.
.
Habían dicho una vez cuanto silencio tiene que haber para que sea demasiado.
Quiero decir que el silencio tiene masa y energía y se estira, silencio en el sentido de no tener donde asirte cuando te sientes perdido.
No sé si has percibido lo que el autor dijo de los insectos. De cómo se mueven desde esa perspectiva. No sé si te has preguntado a dónde van con su desproporcionada carga, cuáles son sus motivos. No sé si has tenido tres minutos para seguirlos con los ojos.
.
A un anciano lo acaban de sacar hacía una galería. Y se ha quedado allí hasta el medio día. Cómo ves sus ojos, dime.
En estos momentos a un hombre se le ha olvidado algo, y es una premonición de que desde ese instante empezará a olvidarse de si mismo.
Y en otro lugar un Superhéroe sostiene el diálogo de un niño.
Lo afirmo.
Por cada ser humano feliz, hay veinte débiles y dolientes.
.
Otra palabra es abismo, otra reposo, otras dos, boca arriba.
Y así. Y así.

martes, 5 de mayo de 2015

DEBO DARLE MÁS VUELTAS PARA QUE SUCEDAN COSAS.


Como pudo ser el primer día que me llevé algo a la boca.
En qué lugar de la esfera terráquea estaban mis pies.
Y cuál era el agua que iba por el camino sin saber a donde.
.
Fue diáfano el día que supe de unos labios
que eran como una fruta blanda sobre mi piel.
Y cuando escribieron un anagrama sobre el borde mis omóplatos,
caía el sol sobre un hueco de la tierra y la abrazaba.
.
Y aún está el fondo del agua en que me miré
y vi una ola con mis ojos.
.
El camino que me llevaba de su brazo
mientras miraba su cara calma y hermosa
sobre el cielo que debiera despertar azul.
.
Dónde estará su mano que escondía la mía.
.
Y luego,
la lluvia fina como si no nos mojara.
.
Como pudo ser que todo se haya ido,
casi, como si no hubiera sucedido.

domingo, 3 de mayo de 2015

PALABRAS DICHAS POR LOS INFIELES EN SU DESESPERACIÓN.



SI ME PREGUNTARA  A  QUÉ LUGAR TENGO QUE VOLVER, ME ATERRARÍA. ¿SERÉ CAPAZ DE ALIMENTARME? Y LO QUE ES MÁS IMPORTANTE ¿PODRÉ EXCRETAR LOS ALIMENTOS QUE TOME POR MI BOCA?
.
Que tanto ahora te llamo para que vengas. Que estés aquí otra vez es una noticia agradable. Sentir que has llegado por tan sólo poder oler tu fragancia y ese tufillo que dejas a los fondos del armario, donde vive el ángel malo.
Te vestirás dignamente alguna vez, no pondrás perfume sobre perfume. Aún no lo sé. Cómo te huele eso por donde más transpiras. Tienes aires de desgana. Aún debo olerlo cuando pases por enésima vez.
Sabes que mi imposibilidad para deglutir no me impide besar. Cómo has de posarte hoy sobre mi estómago haciendo círculos con el dedo. Desde el nacimiento de nuestro hijo fue esa sensación de obstrucción en la garganta que me impide el paso de los alimentos, antes los sólidos, ahora cualquier clase de papilla, preveo que pronto los líquidos, no sé si debo pensar en los sentimientos como algo imposible de triturar también.
Posiblemente debas llevar a cabo tus amenazas. Qué hago tanto tiempo aquí en esta misma posición. Sólo pensamientos, sólo pensamientos en creciente desorden hasta la vorágine. 
Estuve haciendo el recorrido de los lugares y tú no podrás descubrirlo jamás. Medité toda la noche qué huecos serían inalcanzables para tu imaginación. Lo último fueron tus pendientes en forma de perla despellejada a lo cutre. Lo supondrás inverosímil en ese hueco que tiene la pata del taquillón de la entrada, apoyado en el suelo pasarás por ese lugar  en tu desesperación.
Qué ideas peculiares de ti he tenido toda mi vida. Todas las palabras acentuadas que me has dicho, con ese énfasis imperativo y seco, cómo las discrimino con las de cierta ternura, exceptuando exclamaciones de dolor. Yo tampoco estoy, y no estoy, te veo por una leve rendija pasar desesperada, primero tu sombra, luego tú, tus voces de que te falta el tiempo, esa sensación absurda de irte sin pulseras, y toda esa chatarra que te cuelgas como si fueras una zíngara.
.
Desde aquí la vida es muy simple, de vez en cuando una gota de agua y el olor a jabón y los estropajos. Qué tanto ahora si te llamo cuando ya creo que te has ido. ¿Sabrás que quedo aquí escondido en el estómago de mi madre?.
¿Volverá amenazante a sacarme de este lugar donde no siento apenas dolor? ¿Te han dicho ya si debo nacer a las seis de la tarde cuando estés de regreso?

martes, 28 de abril de 2015

MUCHAS VECES LA MARIPOSA LLENA DE NIEVE.


MUCHAS VECES LA MARIPOSA LLENA DE NIEVE VENIA POR LAS NOCHES Y SE PONÍA A DAR VUELTAS ALREDEDOR DE LA LUZ DE LA COCINA.

Estuve en el centro para recibir consejo vocacional y formación relativa a cómo andar con las manos con trozos de madera, pulir, cortar por marcas de lápiz, y sobre todo cuadricular a ángulos de todas las dimensiones. De la madera no saqué nada, luego fue con la hojalata, con el cableado fino de hierro , con el plomo haciendo ventanales policromados de colores hermosos. Y ahora me llamaban para recibir las últimas explicaciones y saber algo sobre si sentía o presentía o me sonaba la más mínima sensación de algo vocacional para poder decidirse y ponérmelo en la hoja, ya sabes cómo es eso, este vocaciona por esto y le puede ir bien con esto y esto. A poco me da un colapso nervioso como hace dos años que me llegaron a dar psicoterapia para remediarlo, y luego de aquello dos periodos psicóticos, y miedos que serían largos de relatar. Engordé muchos kilos por el tratamiento que a la noche me dejaba alelada casi con el labio de abajo caído algo mostrenca, mis sobrinos me tenían miedo algunas veces, otras se reían si estaban juntos.
Aún consigo darles a todos una historia concisa de mi persona, de mis hermanos y hermanas y de mi padre, y del primo disminuido, algunas veces contesto con cierta precisión de mis pensamientos creíbles, de los increíbles, se los cuento a mi forma, con lo cual sospecho que son mas increíbles aún. Lo que más desconcierta al personal son mis visitas a mi casa, a cualquier hora tan perturbadoras y diferentes con ese presentimiento de que mi madre me acecha. Tengo la sensación de que no soy deseada. Sé que mi cuñado se aprovecha de mi cuando estoy sola y procura llegar cuando hay mucha mas soledad de lo normal. A veces me deja tirada ahí y se va como se vino, considero que se arrastra por la moqueta y se va como una rata porque apenas si lo siento marcharse.. 
Ahora estoy aquí a las cuatro de la tarde para recibir este consejo, no sé que habilidades tengo, a veces muevo mis manos muy bien, o a veces con las tijeras hago figuras con las paginas medias de una revista, lo que muevo bien son los pies, a veces, sentada mis pies en el suelo como si bailara
por no sé que instinto y ritmo para moverlos, a mi me parece que suenan a algo que no identifico aún, como si me tecletearan algo que me quisieran contar.

lunes, 27 de abril de 2015

POR LA MAÑANA TE ENCUENTRAS COSAS DE AYER.


POR LA MAÑANA TE ENCUENTRAS COSAS DE AYER,
Y TE PROPONES SEGUIR OTRO DÍA. NO SÉ CÓMO EXPLICARLO.
ES COMO SI FUERA UNA OBLIGACIÓN.

Pasaría algo si las palabras escritas fueran disueltas por la lluvia,
habría más cantidad que hojas caídas de los árboles.
Se harían nidos los pájaros.
estarían escritos los lagos,
o el mar hasta donde el cielo abarca.
.
Seremos aparentes arrojados al espíritu de un bosque,
renaceremos entre la hierva reseca posándonos  sobre el sesgo de una piedra.
.
Existe el momento exacto en que algo cambia. Y cómo es.
Será   un día anónimo al atardecer ese suceso:
sin existencia, si la espera del  tiempo, 
sin ninguna dimensión que nos ubique.
.
Y qué quedará de ti y de mi.
Persistirá nuestra imagen emergente y difuminada como el humo,
y sólo el acto del recuerdo de los que nos amaron.
Se pierden para siempre la mano arrastrada sobre  nuestra  espalda,
la caricia que calmo el cansancio
los dedos que nos dieron la comida.
El sorbo tembloroso sujeto sobre nuestros labios
para aliviarnos la sed.
Y todo el amor, a dónde ira, de qué forma permanece.
.
Y las palabras al fin también disueltas
sin que nadie  proponga  deletrear nuestro nombre.

miércoles, 22 de abril de 2015

EMPIEZO CANSADO UN POEMA. NO SÉ SI DEJARLO ASÍ, O DARLE LA VUELTA.


(UN BORRADOR PARA LUEGO NO HACER NADA.
QUIZAS MAÑANA VUELVA A OCULTAR ALGUNA PALABRA .)
.
Le escribo a Abdel Ghaffar, y a un niño que apretaba contra su vientre.
Le escribo a Estela Abroz González.
Le escribo a Moisés Pérez Adura.
Y a mi.
Y ti que escuchas redimido  tus propios rezos.
.
Es cierto.
Que estamos en la tierra y somos huérfanos.
Cómo podremos encontrar a otros
y decidirnos a huir para que no seamos amputados.
Tú que me miras indiferente con otro nombre.
Qué sería de nosotros sin el limite preciso de la exactitud.
Andaríamos perdidos por las avenidas.
Seríamos el  mendigo que te habla cuando pasas
como si supiera tu miseria.
.
Cómo te diré para no equivocarme
y darte cierta esperanza.
La tela de araña soporta toda la lluvia.
La madre que sujeta la pequeña mano de su hijo
en el primer milagro del equilibrio.
.
En un último dolor.
Sé que el fuego también se extinguirá
sin ninguna gloria.
.
Hay más nombres, 
listados interminables sobre una mesa.
Cuántos corazones hundidos en la sal.
Cuánto  nos falta por  llegar sin ser heridos.
.
Imagina cuánta noche.
Y esa luz  lejana
como si fuera una esperanza.

LAS COSAS DE AYER SIGUEN HOY, TODAS AQUÍ, EN MI CABEZA. Y NO SÉ...



EN AQUEL LUGAR QUE SI TE QUEDABAS QUIETO PARECÍA QUE SUFRÍAS MENOS.
Samanta se me queja siempre que es nerviosa en todos los aspectos. Es la que está al fondo mirando por la ventana como la Muchacha  de Dalí, pero con un culo enorme y no tan redondo y sensual como para entrarlo por detrás, rubia si es y de sudoración fácil  y puedo adivinarle palpitaciones a un ritmo inusitado, cuando saca tanto la cabeza para beber todo el aire que Dios le ha dado para ella sola. Me dice que siempre se le está haciendo un nudo allí, que ella nunca tuvo mariposas en el estómago. Percibía cuando la venía a ver su marido que le era infiel, son esas cosas que captas, ÉL, de pantalón bajo regañado, barba espesa y una boca marcada a lo chocho desarreglado, putero creo y con mirada de vaca algo acuosa, sin tocarla apenas sin apenas hablarle mientras ella bebía todo el aire llena de sentimientos de inferioridad. A ella le produce frustración que le digan que tiene una salud excelente porque me dice que su alma no funcionaba, sin esas ganas ningún día de sol radiante de ir a comprar fideos, alguna hortaliza, y carnes o garbanzos según el día, para subirlo todo por la oscuridad de la escalera y quedarse después con toda la casa dentro de ella oliendo o viendo la claridad que le correspondía, por designio, por el patio de luces y por todo eso, digamos por ley, y ya está.
El recuerdo perpetuo era de su madre con su disciplina rígida y su forma de darle de comer a la fuerza, o a su padre que le decía con mucho cariño, por tu puta madre que las comes, y aquel rito a las horas intempestivas de tener que tocar el violín por la ley del conocimiento entendido según el teorema de Pávlov.
La miro en la pequeña profundidad del pasillo oblonga viendo sus pantorrillas y al pasar a su lado la miro de espaldas acercándome despacio sin inmutarse la rozo despacio, sin inmutarse me cojo a sus amplias espaldas y me aprieto a su calor. Yo debo respirar el aire que a ella le entra y ver el dibujo recto de una golondrina que llegó temprana  por abril para subir muy alta y vernos desde allí cuando vuelve a bajar vertiginosa a lo avión de guerra.

martes, 21 de abril de 2015

NO SÉ SI SEGUIRÉ CON ESTE INICIO DE MIERDA QUE ME DA ASCO DE LO MALO QUE ES.



DECLARACIÓN DE INTENCIONES PARA SABER DONDE ESTOY Y ACASO QUIÉN SOY.
El Viernes ingresé en el hospital voluntariamente para ser estudiado de un problema psiquiátrico.En mi oficina encontraron de falta el dinero el Miércoles por la mañana. Llevo negando que eso no es mío desde entonces. Falta mucho más de lo que yo me llevé, apenas unos cincuenta euros.Lo cierto es que en los últimos meses ando como obnubilado, sin muchas ganas de nada y entre presencias. Hace dos meses les hice un reporte de 200 euros, que cubre con creces lo poco que les quité el verano pasado. Yo ya les he dicho miles de veces que no sé que actúo así, que no sé por qué lo hago, lo mismo que en el supermercado con las cuchillas de afeitar. Sé que soy un buen oficinista y cumplo con mi trabajo. Tuve hace unos meses úlcera y un brote de ciática y además iba fatal al baño, permanecía allí dos horas para desgañitarme de esfuerzos, algunas veces salía con las venillas de los ojos reventadas para echar un puto chorizo de mierda.Aquí no estoy mal, pero debo de pasear para que no me de la angustia, me da un poco de mal estar así y saber que no puedo salir de este pasillo tan corto de adelante atrás, es como si intentase alejarme de mi mismo sin poder conseguirlo, como si me tuviera miedo de que pudiera hacerme daño a mi de alguna forma que no sospecho. Tengo la impresión de que me repudia mucha gente, no sé si lo sabes. Si puedes venir pasa por mi casa, la llave está donde siempre, eres el único que quizás me echa de menos, me traes una muda, y cambias a Sor Águeda de sitio en el altar del comedor. En Abril le toca ver el sol de la primera hora de la mañana. No te olvides de cerrarle la boca a la abuela.

lunes, 20 de abril de 2015

UNA HISTORIA PEQUEÑA QUE HAY QUE CORREGIR. LA HABÍA ENCONTRADO PERDIDA.



Si nadie viene
a quién he de decir cómo terminará hoy el día.
El estío de la tarde con ese sol que veo.
He de describir mis desdichas on line
hablar de mi, compartir mis estados ocultos
mis pensamientos
dentro de tanta soledad.
.
Habla el agua de  lluvia que sobra sobre los caminos,
le importa acaso cómo se desliza en forma de coleta
y a dónde va y cómo es de trasparente.
Cuándo se calmará su impetu.
Y a la mariposa que visita tu ventana
sin nada sobre el cristal,
acaso ha ido a mirarte, le importan tus ojos
quietos en ese punto imposible.
.
Me emociona como sufres acaso
y el desencanto horrible de una de tus ausencias
Me interesan los poemas que me cuentas
cuando esperabas la noche por su lado triste.
.
De qué la luna en su vuelta oscura que no ves
tú estado del alma, a quién lees
a quién escuchas, lo que comes, lo que bebes,
lo que vistes, a quién amas,
las imágenes que expones de tus seres queridos.
.
Y si desapareces me enteraré de que no estás ahí,
seguirás viva aún por un tiempo,
aparecida tu cara una vez más cuando despierto.
.
Qué absurda disciplina y a quién conozco,
de tu interior que tengo en mi que me haga sentir
que me faltas en un momento de angustiosa pausa.
.
De qué forma se va el humo
lleno de silencio,
le aflige acaso que no sepan
si es hermosa su forma sinuosa.

jueves, 16 de abril de 2015

LE LLAMO: "VERSOS RESCATADOS POR LA ESCOBA"


Imploro cierta ilusión.
Que entre cada estío haya un periodo  exuberante.
Que el duelo de la tierra deje paso a rastros de espesos  colores,
y la vida  albergue sublimes  instantes antes de desaparecer llena de dolor.
.
Es interesante que sepas,
 por si te hace falta desfallecer al lado de un camino,
viendo la inmensidad de la solitaria llanura en un instante cósmico,
que las dimensiones son una ilusión.
.
Llevas contigo todo lo que te pertenece,
lo deshaces al llegar la noche,
y en su compañía quizás lleguen los sueños.
.
¿Sabré llegar hasta el final?