domingo, 7 de noviembre de 2010

COMIDA.


He devorado un trozo de sentimiento como si fuera un solomillo poco hecho, a trocitos.Me había sentado donde servían cosas realizadas con amor, con un toque de comida llena de colores, como un Miró de viandas en una fuente plana llena de filigranas; y como no había guarnición te metí en el plato, y estabas cojonuda, te comí como si hubiera ido al Polo Norte y hubiera vuelto en unas horas, sin levantar la mirada, sin encontrarme con tus ojos.

Ahora te reposo, te llevo aquí dentro y pienso regurgitarte para recordarte y ponerte otra vez en mi boca.

-Son cosas de sabores.

-Sería dichoso no volver a tener hambre.

-Me da que no tengo para pagar la cuenta.

2 comentarios:

Poma dijo...

Hay cosas que no tienen precio¡¡¡

KENIT dijo...

Cierto, Poma. Un abrazo.