sábado, 12 de febrero de 2011

TE VOLVERÁ A SALIR.


Me había propuesto no dejarla abandonada en aquellas circunstancias, le habían dicho, todo esto son supuestos; alguien detrás de una mesa con la cara en penumbra y la luz en la espalda le había dicho, todo esto son supuestos. Luego nos levantamos. En la estación de autobuses había muchos autobuses aparcados. El billete era para los dos y fueron cuarenta y ocho euros, y nos pusimos uno al lado del otro, encima de nosotros estaba ese martillito con el que se podía romper el cristal en caso de necesidad. Cuando aquello se puso en marcha algo nos empujó hacía atrás también a los dos; en la cabeza nos iba resonando aquello: todo esto son supuestos. En estos casos, ella está mucho más triste y hundida que tú, hubo algún diálogo como que vida ha sido la mía contigo, y encima ahora esto. Lo demás fue silencio relativo, esos instantes en que el paisaje pasa inadvertido aunque lo ves pasar, pero no estás en el paisaje, no estás en ti mismo, intentas estar dentro de ella y le dices extrañamente aquella sandez consoladora: Por el pelo no te preocupes, fijo que te volverá a salir.

1 comentario:

Anita Noire dijo...

Que cosas pasa a veces y hay que ver en lo que pensamos.
Besos