jueves, 24 de marzo de 2011

CANCIÓN SIN MÚSICA.



No quiero tú asqueroso cuerpo, deseo tú alma.
Se la he ofrecido
al mismo Belcebú.
Te lo dije, si abres las puertas del cielo hay una escalinata,
cientos de vírgenes haciéndose dedos.
La Sagrada Concepción chupándosela al cuerno de la luna.
-Cristo lleva una mochila de explosivos-
Te lo dije, deseo tú alma.
Se la he ofrecido
al mismo Belcebú.
Ya no escaparás de mí, ya nunca más, en mi está tú fin.
No quiero tú asqueroso cuerpo, dame tú alma.
Se la he ofrecido
al mismo Belcebú.
Ya no hay más poemas de amor escritos en la tapa de un libro.
Ya no habrá más amor, ni más sexo insatisfecho.
He ofrecido tú alma
al mismo Belcebú.
Allí, donde mora el rey de las tinieblas se hizo el espacio.
Allí, donde el rey de las tinieblas se abanica se hizo el tiempo.
Allí, donde el rey de las tinieblas reposa se inventó tú muerte.
No des más caricias, prepárate.
He ofrecido tú alma
al mismo Belcebú.
Será tú cuerpo envejecido en una grieta, en los instantes de un hueco inexistente,
en el filo de un cuchillo, abrazada por las flores del fondo de un río, precipitada a tumba abierta; quédate con tú asqueroso cuerpo.
He ofrecido tú alma
al mismo Belcebú.
Ya han llegado los chamanes y hacen vuelos en las sombras.
La ceremonia ha empezado, tú alma es mía.
No huyas, ya no hay remedio.
He ofrecido tú alma
al mismísimo Belcebú.

2 comentarios:

Anita Noire dijo...

Por un momento he pensado que se trataba de una canción de "La polla records"

VeroniKa dijo...

seria la unica forma en la que yo crea en el cielo y en el infierno.

amé el coment de Anita, ;)

muy bueno.

besos