lunes, 4 de abril de 2011

YA LO SABES.



Yo no miro el cielo con pretensiones, lo miro por desesperación.
- con angustia-.
Así y todo, procuro no ser vertical en mi mirada para no molestar a Dios,
qué sin duda está allí arriba.
Cuando rezo pido por mi amor, no por los pecadores,
a los pecadores que les den mucho por el culo, son unos reincidentes pecadores,
a mi amor sólo quiero darle yo por ese sitio, y llamarle guarra,
cuando encuentre la mierda que todos llevamos dentro,
en nuestra alma.
Yo sé que los santos están ahí, con sus barbas.
la Virgen María, aún virgen, y Santo Tomás de Aquino.
Al único que rezo, con veneración, es a San Francisco de Asís que cuida de mi gato.
Pero a ti, mi amor, que no te toque nadie, que lo rajo,
me cago en su puta madre, lo rajo, has nacido para ser mía.
A veces pienso, mi amor, que guisas la mejor carne del mundo,
con guisantes,
pero no te engañes, no me la des,
o hago con mi navaja trapera, caligrafía sobre tú vientre,
y rezo un padre nuestro sentado sobre tu barriga,
y me santiguo con tu sangre,
por los siglos de los siglos amén, amén.
Ya lo sabes.

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