sábado, 19 de noviembre de 2011

DESPERTADO.





La épica no existe.

Ayer dejé la mesa sin recoger. Eso fue ayer, no sé desde qué hora.
Alguien predijo este momento, volver a entrar, y ver la mesa en ese estado.
No hay nada más hermoso que levantarse medio muerto, medio dormido.
Nada más hermoso que dudar quién te contiene.
Instantes de incertidumbre, casi flotando, sin reconocer la vida.

Mucho más allá distingo la ventana, y es una osadía  quebrar el instante.
Nunca más será el regreso a esta noche en la que no recuerdo haber  soñado.
Si pudiera darme la vuelta, imaginariamente,
recorrer lo recorrido,
volver al claustro, como si ninguna vez me hubiera despertado.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Te he encontrado. ERES GENIAL.

Poma dijo...

Ir ajustando la lente poco a poco, hasta el enfoque, despertar.