martes, 21 de febrero de 2012

VUELTAS.




Habían dicho una vez cuanto silencio tiene que haber para que sea demasiado,
cuanta inmensidad para tener miedo,
cuanto amor para ser querido,
cuanta ira para ser odiado,
cuanta tristeza para querer morirse.
Apenas saliendo de la infancia una vez.
Apenas la adolescencia encontrada.
Apenas la mitad de la vida.
Apenas el final de los años.
Y siempre, siempre, cuanto silencio para ser demasiado.
Estabas tú en el rincón de la sombra y la luz, dispuesta para  estar sóla.
Toda la carga de vivir, la carga de estar viviendo.
Siguiendo ahí,
circunstancialmente indiferente ,siguiendo ahí,
abiertas las hojas de la ventana.
Entre tanta ausencia, tanto silencio - mi amor-,
que parece demasiado.

4 comentarios:

Anónimo dijo...

¿Dudas de mi feminidad?
El poema no es de los mejores.
Este es mi 2012.
Acuérdate.

KENIT dijo...

¿?
Gracias por leerme.
Un abrazo.

VeroniKa dijo...

entre tanto pensar, se me fué la vida.

bss

Bruxina dijo...

que guapo
:)