martes, 6 de marzo de 2012

4 ESTADOS HACÍA LA LIBERTAD.


1)
Es la extraña sensación de que no te observa nadie. Encontrarme en el bosque es tener media huida conseguida. Entre el tupido de la maleza y de los robustos árboles puedo ver el edificio con sus altos y reforzados muros llenos de alambradas electrificadas, y el asfaltado intermedio por donde transitan metódicamente los coches de la vigilancia. Son apenas cincuenta metros los que me separan de la parte interior de los muros.
2)
Vivir en el bosque y trabajar en el bosque. Cortar los árboles durante el día para hacer puntales, y descansar unas horas por la tarde. Llevo con el túnel desde hace veinte días. He tenido mucha suerte con la forma arcillosa del terreno, es fácil proseguir día a día unos palmos o varios metros, y sé que en una semana conseguiré entrar por fin en el edificio. Mi ansiedad y también cierta alegría van en aumento cada día que pasa.
3)
Por el trayecto del túnel, y por su longitud se que he pasado la primera alambrada, la carretera intermedia de seguridad, y la segunda alambrada. Ahora mismo tengo dudas, aunque sospecho que me encuentro en el interior del edificio. Por mis cálculos debería ser la lavandería, o puede que el área de duchas. Sobre mi cabeza, traspasando la tierra, siento el ruido de pisadas y el trajin de personas arrastrando carros por el suelo.
4)
Por fin he conseguido entrar a través de un conducto de la ventilación. Los observo trabajar. Por una pequeña claraboya puedo ver los hombres del segundo turno del patio. He cambiado mi ropa. Esperaré a la confusión de la salida. Y me perderé entre mis nuevos compañeros. Por fin soy completamente libre. Mí número supuesto es el 1.226. Mi celda es la 188. Sé que no me delatarán.

8 comentarios:

Anita Noire dijo...

Como Houdini. :)

KENIT dijo...

Sí, como Jodini.

Anónimo dijo...

qué makako eres.
te voy a follar vivo.
judio de mierda

Bandada de Palabras dijo...

Excelente relato, Kenit.
La libertad, según se mire, definida como cada uno buenamente pueda... y atreverse a ocuparla.
La libertad solo depende de uno, la esclavitud es como la piel, o como la muerte, que en verdadera verdad no existe.

Damián Aguirre dijo...

Me gustó mucho, es verdad que la libertad es una construcción mental así que lo que para uno puede ser el peor encierro de su vida, para otros termina siendo el escape a todos sus problemas, un descanso a la explosión de mambos mentales que los agobian cotidianamente.

goab dijo...

Y las cursivas?
Buen punto de vista, antónimo, con raíces y escalas.

BRUXINA dijo...

me ha gustado esta entrada, Sr.Ke. Un abrazo :)

La abuela frescotona dijo...

es verdad la libertad "puede" ser una cuestión mental, si es así, por que la buscamos fuera, no se creo que libertad es sentirse bien en cualquier lugar que uno esté..
saludos Kenit