lunes, 3 de septiembre de 2012

EL MAR ME PRODUCE TRISTEZA.




De un tiempo a esta parte me saben mal las nectarinas, los melocotones, y las ciruelas claudias. Voy con propensión al water, y es bastante maloliente, cuando lo miro el color no me gusta, es de un verde oscuro, o color pistacho, salpico muy arriba, y es bastante calamitoso pasar la escobilla, siempre quedan gotitas de mierda. Estoy llevando una estadística de lo que meo, diez veces al día, ciento veinticinco  mililitros, término medio por meada, en un día puedo mear un litro y medio, las medidas las hago en un tarro de cristal de espárragos, mirada mi orina al  trasluz parece vino fino la Ina, tiene muy buena pinta. Me encanta ir al baño y sentarme largo tiempo leyendo el periódico, pero el médico me dice que no es bueno para las almorranas, pues hay tapas de plástico que al hundirse tienen propensión a abrir el ano, lo que las prolapsa, pudiendo reventarlas, como una vez que se me reventó una y me salía la sangre por los pantalones, son muy escandalosas sangrando.
Hace dos años fui operado de hemorroides internas y externas de cuarto grado, por láser. Mis relaciones mejoraron en calidad e intensidad de erección al tener el esfínter sin dolor y sin inflamación. A los cinco o seis meses, tras un esfuerzo para endurecer la erección cerrando el esfínter, sentí un dolor agudo y, a partir de entonces, empecé a tener dificultades para erectar sintiendo que el fluido sanguíneo se iba por otro sitio y notando una sensación dolorosa como en las venas de la pierna derecha principalmente, y como si llevara un pañal o compresa en la parte baja de los glúteos (al tacto no sentía ningún dolor).
Continué manteniendo relaciones con más dificultad y concentración, pero la cadencia fue bajando.
Hace cuatro meses, tras una relación de tres meses a diario y repitiendo en ocasiones, forcé de nuevo el esfínter, no sólo para erectar, sino también para mantenerla dura, y esta vez sentí un dolor agudo en el testículo derecho, un pinchazo en la parte baja derecha del abdomen (como cuando recibes un golpe), y el retraimiento parcial del testículo, que después de eyacular se normalizó.
Pero hasta ahora, cada vez que pienso en sexo al ver una mujer atractiva, me duelen los dos testículos, siento un calor y dolor en el vientre y no reacciona el conjunto genital; además continua la pesadez y dolor en la pierna y la sensación de pañal; me ha bajado la libido y la agresividad cuando entreno. La misma chica de hace cuatro meses ha notado una gran diferencia cuando vino a recuperar en septiembre lo pendiente de  la universidad, inclusive cuando estoy relajado, y , por supuesto, ya no repito hasta el día siguiente (con ella nunca más después de la pésima faena, noto que me quiere dejar, por lo caliente que es).

¿Debo consultar también a un proctólogo por lo del esfínter, y esa pesadez que siento en la pierna y parte del glúteo? La doctora de cabecera dice que puede ser ciática, pero no sé de nadie que por apretar el culo le duela la pierna ¿Será algo vascular del esfínter unido a lo prostático y a lo hormonal, tendré la testosterona baja, mi edad es de 42 años, yo creo que no debería ser?
Todo esto ha sido en muy corto plazo para ser un bajón por la edad. Todo esto me deprime.
Sigo, no obstante, tomando muchas ciruelas claudia, me facilitan en el baño. Lo que ocurre es que lo hago de un tirón, algunas veces me salpico el propio culo, y luego me gusta estar allí leyendo el periódico largo tiempo. Me gustaba mucho más antes, con todas las almorranas, que apretaba y apretaba –incluso con cierto dolor-, y aquello iba saliendo cuando le daba la gana.
Ahora he de estar media hora posterior en el bidet quitando manchitas; mis calzoncillos tengo la impresión que apestan cuando voy al baile.
Uno empieza a estar sólo cuando caga mal.
A veces, es ese remolino del agua, y todo envuelto que se va hacía el mar, me produce tristeza.

3 comentarios:

EDUARDO YAGÜE dijo...

Qué bueno. Y qué triste.
Un abrazo muy fuerte, querido Kenit.

Poma dijo...

Ays Kenit,como diría aquel ... pelillos a la mar.Para mi que el cagón este , somatiza sus miedos.


María Alvarez Menéndez dijo...

Un tanto escatológico...pero triste, muy triste.