miércoles, 3 de junio de 2015

MUCHAS VECES CUANDO TE SIENTAS ES PARA ESPERAR.



Recibo por dos ventanas del frente una luz azulada, y aún no sé muy bien la hora que es. Ayer me aumentaron la medicación a tres pastillas lo que quiere decir que ya tomo cantidades industriosas de Nortriptilina, y mi labio de abajo se ha dimensionado mucho más con un ligero rastro de humedad por la comisura derecha. Presiento que cada vez tengo más dificultad para expresar mis problemas, para describir lo que siento. Yo me pregunto si alguna vez no podré decir nada significativo que me describa. Y también me pregunto que si no puedes describirte ya no formas parte de nada, como si no existieras.
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Alguien abrió la puerta a las tres de la tarde y había un silencio descomunal.
Ciertamente la luz sigue ahí, no sé por cuánto tiempo.

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