martes, 16 de septiembre de 2014

INSTANTE.


Un millón de leguas para dos dedos.
Nada.
Sólo el desierto y tanta luz y tanta sed.
Del fuego eterno sólo quiero un poco de calor.
Donde empieza tu espalda.
Quiero subir por aquí si tú me dejas.

2 comentarios:

gini miguez dijo...

me ha dejado un poco de sed y pienso en el calor humano, en la poesia, me gusto el reencuentro en ese lugar tan arido donde nace tu poesia, un abrazo. gini.

Kenit Folio dijo...

Muchas gracias, un abrazo, Gini.