Un millón de leguas para dos dedos. Nada. Sólo el desierto y tanta luz y tanta sed. Del fuego eterno sólo quiero un poco de calor. Donde empieza tu espalda. Quiero subir por aquí si tú me dejas.
me ha dejado un poco de sed y pienso en el calor humano, en la poesia, me gusto el reencuentro en ese lugar tan arido donde nace tu poesia, un abrazo. gini.
Comentarios