miércoles, 18 de mayo de 2016

NANA.



Me apetece siempre poner qué.
Qué sería.

Y cómo, en el sentido de cómo es.
Debes de llevar tiempo ahí, preguntándote.
De qué forma.
En qué situación.
Con qué palabras darás hoy esa noticia.

Un día alguien abrirá nuestros cementerios
y les llamará catacumbas.

O estaremos en el humo que queda al quemarse las flores.

Palabras que debes decir llenas de sentimiento.

Qué sería del mar sin esa luz que te parece el abismo.
De que sirve llorar sólo.
O tirarse al vacío.
En el último instante qué sería de nosotros.


martes, 17 de mayo de 2016

CAGABAS SIEMPRE DESPUÉS DE CENAR, ERAS COMO UN RELOJ.



Habíamos coincidido uno frente al otro, y no teníamos espacio. Nos miramos por unos instantes. Casi no había espacio para ignorarnos, aquel pasillo tenía apenas un metro y medio de ancho.

Cómo pudo suceder que hubiéramos estado casi treinta años juntos intentando conocernos. Que hubiésemos llegado a no cerrar la puerta del baño, que ella viese como me agitaba el capullo, y yo cómo se limpiaba esas gotitas finales de su coño.

Oler sus pedos que procuraba tirar sin hacer ruido.
Ella oler mi mierda con ese color extraño que dan los lacteos, y la compota de manzana.

Y ahora, en este puto pasillo, por una casualidad extraña me llega de refilón su mirada a la que yo le hice una mueca, y su fragancia que aún guardo en no sé que parte para construir los recuerdos.

lunes, 16 de mayo de 2016

A PELARLA PUTOS POETAS CAPULLOS.



Luego

surgió la voz, primero un gesto de la boca, donde después se
pusieron los nombres de las cosas: lo más alto y lo más alto aún,
lo más ancho, lo más grueso,lo más lejano, lo cercano, lo
dulce y lo más amargo, lo rojo y lo muy rojo, lo azul y lo blanco,
las cosas delgadas, y todas las cosas que te puedas imaginar , no lo
he enumerado todo, estaría así hasta las tres de la tarde.

Aveces la locura: vino lo ausente, la ausencia, lo angustioso, darle
mil vueltas a lo mismo. No es un suceso concreto exactamente. 

Es darle vueltas a lo mismo.

Quiero que lo entiendas.
Otra vez a cada cosa con su nombre para luego poder olvidarlo.


Eso es lo que harás hasta el final de tus días.

De ti quedará el olor en las cosas, para que alguien quizás llore.
Luego a tomar por el culo.

jueves, 12 de mayo de 2016

502. THAT'S AN ERROR.

             

502. THAT'S AN ERROR.  Bad Gateway 

En este instante a merced de un protocolo.

Yo supuse que del 1 al 502 había 501 errores diferentes.
Cómo podría solucionarlos desde mi humilde habitación
con mi escasa habilidad matemática para la estadística.
No podía entrar en mi mundo, por un extraño error
que me decía que llamase más tarde a su puerta.

Flotar entre todos aquellos errores, aún más de 502 -más de mil, incluso-.
Flotar sobre un fondo azul entre miles de posibilidades con el error 502 escrito.
El 502 era mi error destinado. Mi error.

Fui a buscar mi palabra secreta:
Qué sería del amor si no se edificara la pirámide de Micerino.

Esa desesperación que me embargó fue horrible, era desazón, maniobras compulsivas, un temblor repetitivo. Muy agitado. El 502 era desesperante en su significado.
En el protocolo HTTP:
has llegado demasiado tarde a la puerta.

Pensé en la estructura  del relato.
Inimaginable escribir con mi mano.
El intento fue tan fallido que no articulé palabra.
Me habían diagnosticado total incapacidad para el cálculo mental.
¿Me dirían ahora que era totalmente incapaz de poner una mísera palabra sobre un papel.?

Qué aptitud adoptar para suplir el desencanto.
Toda la mañana con ese error. La puerta cerrada.
Debería quedarme quieto. Poner el oído.
Intentarlo de nuevo.
Una palabra. Una sola palabra.
Una palabra nueva.

martes, 10 de mayo de 2016

LA QUINTA ESTRELLA ES LA QUE MÁS LA ODIA.


ESTOY TENIENDO UN AÑO MUY LARGO.
Parece que empezaba otra vez a escuchar las voces. Era una costumbre que estuvieses dada la vuelta mirando hacía la cómoda, y a dos puertas del armario. A mi me venían voces de Casiopea. Ya te dije como era aquello. Después de pasado el cerrojo de la puerta de entrada, si tú no hablabas, si yo no hablaba, me venían aquellas voces persuasivas, no podrían proceder de otro lugar que no fuese de Casiopea
Lo digo por enumerar.
Algunos gritos venían de la quinta estrella, la más brillante.
Algunos susurros de la tercera estrella, la más tenue.

Había una gota de la ducha cayendo sobre la bañera en morse: una raya corta y un punto, luego un silencio, otro silencio.
De la cisterna manaba un chorrito indeleble y después de no sé cuántos minutos era como si un asmático desesperado abriese la boca de nuevo.

He llegado a la consideración que todo se repite metódicamente.
Es cuestión de observar sus cálculos cómo son repetidos los intervalos con exactitud pasmosa. No es un designio es el orden del kaos.

Respirábamos.
Yo sobre mi corazón. Mi corazón estaba en mi cuello, y llegaba por el interior a mis oídos.
Cómo puede ser esto, estar calculando, de un lado al otro mi obra de teatro mental, personajes que desconocía. No sé cómo podía verlos con los ojos cerrados. Las piernas articuladas ahora hacía arriba, ahora hacía abajo, ahora dando la vuelta, siempre con los ojos cerrados.

Llevo tanto tiempo sin trabajar que ya no sé cómo hacerlo.
He ido posando las manos sobre mí como si fuera una orden divina. Me sentía desnudo. Las manos iban bajando hasta acariciarme. Era una costumbre juvenil empezar a escarbar con mi uña dentro del pellejo del prepucio. En esos instantes las voces de Casiopea se iban. Me arrimaba a su culo, le levantaba una pierna como si me fuese a dar una coz y me masturbaba contra algo que era muy suave.

Era hoy cuando empezó a llover sobre los cristales. Algunas veces antes venía el aire y una brisa resbalaba sobre mi cara. Hoy no. Dijérase que la lluvia flotaba desde poniente en suaves rachas a todas las horas, sin cesar. Imagínate ese sonido que te invita a acurrucarte.
De todas formas…
-Por las noches hay épocas en que los días empiezan a ser más cortos. Siempre es a través de la noche cualquier cálculo de la duración del día.
-No sé si esto es ciertamente así. Tan exacto.
No puedo quitar de mi cabeza las voces que vienen de Casiopea.
Sería horrible apretarle el cuello mientras ella duerme.
LA QUINTA ESTRELLA ES LA QUE MÁS LA ODIA.

domingo, 8 de mayo de 2016

SI UN DÍA LO HACES TÚ, NO LE DES TANTAS VUELTAS.


La asesiné ayer por la tarde nada más llegar. Ya había pensado hacerlo antes pero nunca me atrevía.
Nunca sabes por qué en un momento determinado haces las cosas que llevas pensando largo tiempo.
Quizás fue porque al llegar ella caminaba por el pasillo hacía la cocina y yo sabía muy bien que quería ir al baño, o no lo sé. Me había encontrado al cabrón del Cubano nada más salir del ascensor, o había leído en la cafetería El Verano, café churros y todos los partidos del campeonato a la misma hora. Esta vez no lo pensé mucho. La primera por donde me decían que andaba el corazón, las otras por donde cayeron.

No sé lo que sentía. Si le decías: Laura, ya no daba la vuelta.
Y si os digo su último pensamiento os contaré una mentira.
Ahora estoy aquí sentado desde ayer. Para qué contarte mi vida.

sábado, 7 de mayo de 2016

LA MALDITA LÍNEA MAGINOT.




Trabajaron duro para construir la Línea Maginot.
-Kafka les dijo:
vosotros trabajar más duro aún y hacer la linea Sigfrido-
No se sabe muy bien cuánto tiempo.
Cómo decirte cuántos árboles sobraron,
cuántos ciervos estuvieron quietos y alerta
para que no les sorprendiera la muerte.

Es dudoso hablar de cantidades
cuánta tierra removida,
las toneladas tiradas de hormigón
que aún no dejó de endurecerse.
Cuantos muertos.
Si eres curioso,
aún encontrarás hoy brochas de afeitar,
balas sin heridas,
metralla,
botas que llegaron allí una mañana.
Algún reloj parado casi a esta hora,
de esta pequeña parte de la historia,
de hace un poco más de cien años.

miércoles, 4 de mayo de 2016

EL FRENILLO DE MI POLLA.



No es inverosimil que cada cual tiene sus acontecimientos principales. Aunque mis años ya me han llenado de lentitud. Ayer llegué al Morille a las tres de la tarde después de cuatro horas en tren hasta Salamanca y una de autobús por una carretera rebacheada mil veces.A veces esas amplitudes me desesperan un poco. Llegué bien pasadas las cinco de la tarde con una claridad increible por todo lo llano que había.Mi hija Serena está exagerada, se le pusieron unas piernas enormes y las caderas rectas, a Logio, su marido, lo mismo, es una línea recta y tiene un promontorio por barriga, se les ve bien cebados. Me viene el niño sin darme ni un beso con su premura, que ya no es tan niño con sus diciecho años, a consultarme lo del piercing para tomar la decisión de ponérselo, un piercing tipo frenun de esos que atraviesan el glande y el frenillo, que el tipo diode con bolitas como que no le gustaba, el sabía que yo lo llevaba y sabía a lo que venía, a que se lo enseñase. Le saqué la polla en la salita y la vió toda descolgada, metí el dedo indice por dentro del aro y se la levanté como si fuera un bicho muerto. Le dije lo del callo, y las ventajas de que te corres mucho más tarde.
Cuando estábamos con las enseñanzas entraron los padres con dos bocadillos de sardinas y unas coca colas, comían como burros viendo la televisión, ni se inmutaron al ver mi colgajo.
El niño tiene una polla de nada, pero no hay quien se lo quite de la cabeza lo de clavarse el frenillo y unirlo al glande. Allá él.

Lo que no le conté al Niñato fueron las horas de siesta que me pasé al lado de la tapia del cementerio con la polla fuera para que el sol la pusisese como la mojama.

lunes, 2 de mayo de 2016

SAN DROGON.


Era como la voz San Drogón que se me aparecía siempre al otro día con una bieira en la testa y su caperuza de fraile.
Con qué lucidez me habla el espíritu santo, y las tres personas.

Otra vez la contraventana marcando su espacio rectangular lleno de luz.

Cuál será la ciudad más lejana que hayas recorrido desde tu centro de gravedad, dónde te desplomarás tan leve como una hoja machacada por un largo verano, y de qué forma dispondrás tu última cena sin suponer que no habrá otras. Y todos los muertos que te ofrecen con esa simplicidad desde todos los lugares, incluso los insospechados. Los del mar. Los del aire. Los de la tierra
Sabes. Llegaron todas esas palomas aquí otra vez. Y la desnudez de las cosas.
Estaban desnudas las sombras de las personas, el cielo desnudo, las casas desnudas. Las mariposas iban desnudas, las terneras que no se tenían de pie, las culebras dejaban la piel para estar desnudas.
Sin saber cuándo será el fin.
Volvían a estar allí en la ventana dando vueltas poniéndolo todo perdido, haciendo equilibrios entre los pinchos. Estaban allí las palomas atorando con aquellos sonidos incansables a primera hora de la mañana.
¿Cuándo será la última cacería? Dispuestos doscientos hombres llenos de hambre. Su agudo olfato. Rastreando el valle lleno de primavera buscando su presa.
Y las putas palomas ahí.
Siguen.

domingo, 1 de mayo de 2016

DÍAS DE FRÍO.




ESTADÍSTICAMENTE CADA VEZ NACEN MÁS HIJOS DE PUTA.
Qué deciros. Él, el hijo puta, había nacido un 23 de Mayo a las seis de la mañana en medio de una helada tardía.
Pasaban para el Suco dos bueyes madrugadores del Loiras, y se desgañitaban los gallos de la Pacita en la parte baja del páramo casi aparecido en la penumbra con un rastro blanco de escarcha. Iba a ser grandioso el amanecer. Plencio vino boca arriba, se deslizó suave entre aquellos esfuerzos de estreñida que hizo la sufrida madre. Fue un impulso extraño, el último vahido que disparó a Plencio encogido por las dos vueltas de los pelos del coño sobre el cuello que lo encorvaron hacía atrás para casi desnucarlo. Fueron prontas las manos callosas de la Mariona que lo cogió casi al vuelo desenvainnándolo de la pelambrera, girándolo tres veces entre los gritos de aquel mal chingado.

Las cabras y cabrones del Mancio, también iban por allí con aquellos alientos. La pinta con cuernos recientes y ganas de juerga por la natura.

miércoles, 27 de abril de 2016

TU LLAVE.


¿Crees que merece la pena llorar para demostrar todo tu dolor?
Esta es tu llave:
AAAAB3NzaC1yc2EAAAADAQABAAABAQDEZKI3CLC2at0GlgY6cG6
Te la doy en ese orden, letras grandes y pequeñas.
Cambiala obsesivamente por si el peligro te acecha,
ponla al revés,
escríbela en la página 33 de un libro de 2000 páginas
que no dice nada,
dímela entre todo el silencio
varias veces para que la recuerdes.
Que nadie te conozca es el objetivo
sólo ese espacio que abres,
y la puerta al cerrarse detrás de ti.

martes, 26 de abril de 2016

MAÑANITAS.




De todas las andanzas y aventuras aquella era la que más me gustaba, entre todo el silencio de la mañana. La disposición tan simple, el videt en frente de la taza del water a un metro abundante todo rodeado de azulejos blancos con una filigrana de flores en los bordes, eran margaritas de manzanilla con cierta disposición y simetría artística.
Así que me disponía a levantarme con aquella alocada ansiedad que da el controlar aún y no defecar en el propio cubil donde sueñas. Levantarme sin la parte baja del pijama y bajar al baño grande con una pequeña ventanita al patio de luces. Sentarme a horcajadas, sentir el gruñido de la tapa que me acogía como respaldo e ir soltando despacio aquellas envolventes suaves y bien formadas en tres arreones estudiadamente espaciados, para reposar después casi un minutos apretando a intervalos mis esfinteres que soltaban algunos restos exprimidos con ventoseos de chirimías y trompetas, pensando quizás en nada, o en un largo verso, o en la muerte, o en la vida, o en la parte filosófica y cuántica de la existencia. Es bien sabido que por nuestra apilada disposición atómica no logramos nunca tocar en nada, lo cual es la nada, nada de nada.
Era levantarme después de un tiempo con esa relajación satisfecha, dar la vuelta hacía el videt para comenzar a lavarme la raja del culo, y quedar mis ojos contemplando al contrario de mis posaderas aquella obra de arte con cuatro volutas en espiral de un marrón claro, y sobre todo aquel ancestral gusto de oler mi propia mierda.
Cómo he de deciros que aquí no se caga ni se mea, sólo te apareces cuando te saca de excursión la Santa Compaña.