sábado, 13 de febrero de 2010

EL MAIZ


Cuando mi padre le pegaba a mi madre, yo salía corriendo a esconderme. Corría y corría ladera abajo, mientras miraba al río, luego, exhausto me sentaba entre el maíz, y allí parecía que se terminaba mi universo. Si eres niño y te metes entre el maíz descubres un mundo extraño entre un bosque de tallos. Fue el dieciséis de julio cuando mi padre le dio la paliza más grande a mi madre, ese día, ni si quiera lloraba mientras corría, pero el maíz ululaba, las hojas sonaban a papel de caramelo. Aquel día se acabó el cielo, porque me tendí boca abajo y me quedé dormido. No se el tiempo que pasó. No lo sé bien. Tampoco sé si había maíz, o era el agua del río.

1 comentario:

Noe Dominguez dijo...

Es muy fuerte... La pena es que también es muy real...