miércoles, 10 de marzo de 2010

A LAS 6 DE LA MAÑANA




A eso de las seis de la mañana, me sacaron arrastras.
Entre dos me llevaron escribiendo dos rayas por el suelo.
Me arrimaron a una pared quedando dibujado.
Sin saber donde poner las manos.
Sin saber donde dejar mi boca.
Sin saber si cerrar mis ojos.
Si saber si guardar el alma.
Sin saber si mirar la hora.
A eso de las seis de la mañana.
Me vinieron a buscar para quitarme el tiempo.

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