lunes, 28 de junio de 2010

LUEGO: ...K. T. JASPERS




Luego subí a casa para romperme la cabeza con un libro, y allí estuve dándole vueltas aquella filosofía que me explicaba de forma precisa por qué estaba tan aburrido. Luego por el patio de luces gritaron que se habían caído unos pantalones desde el quinto, y me quitaron la concentración. Luego me levanté y fui a la cocina, y comí cerezas, me asomé a la terraza y empecé a escupir las pepitas sobre el pantalón que estaba allí abajo espatarrado. Pero me dije que quizás debía lavarse un poco, y fui al baño, cogí un caldero de agua, y lo tiré tal como iba. Por arriba alguien dijo:!ioputa!, y luego yo me escondí detrás de las cortinas, mientras el libro estaba sobre la silla, espatarrado también, en dos, por la página sesenta y ocho. Por el patio no hay mucha luz, hacía arriba es como un túnel vertical, al final aprecias un azul mortecino, y las nubes que pasan muy rápido. Luego, salio otra vez la del pantalón, una mujer que se le descolgaban los mofletes y el pelo y que gritó de nuevo: ¡ioputa! Luego volví a la cocina y vi el aceite requemado que olía a chorizo metido en un frasco de mermelada adaptado al uso, y me dije, esto le vendrá bien, y pumba, se lo tiro a los pantalones, y ahora, entre el agua y el aceite brillaban las nubes sobre las perneras, y otra vez, la gorda:! ioputa, ioputa! Luego volví acoger el libro por la página sesenta y ocho, e intenté concentrarme, porque Karl Theodor Jaspers es complicado de leer, y entonces, fue lo de la niña, la vi pasar como una exhalación, y todo gritos, y todo cabezas que salían por las ventanas, y la niña allí colgada del tendal del tercero, y todo voces, y la gorda que me ve y me dice:! ioputa, ioputa.!.
Leer a Karl Theodor Jaspers sentado delante de la ventana que da al patio de luces, tiene estas cosas.



2 comentarios:

LOSTTOTHERIVER dijo...

Todo eso sin dejarte el libro espatarrado en la página 69, lo cual ya hubiera sito dramático, sexualmente dramático.

KENIT dijo...

Eso hubiese sido total. Un Saludo.