jueves, 29 de julio de 2010

MAL SENTADO


Pues de esto ya hablé mucho después de haber quedado viudo, o pude haber hablado en otro lugar que ahora no recuerdo. Pero lo cierto es que me siento como si estuviera delante de un cuerpo presente, no sentado bien, sin apoyar mi espalda de viejo contra el sofá que huele a cuero recién abetunado y a perfume. Y es que ando como avergonzado a mis años, ya de vuelta de todo, el ir a estos lugares me sigue afectando, por lo clandestino que me resulta (me desequilibra) el haber llegado al piso ha sido un fenómeno de ocultismo al más puro estilo houdiniano, incluso cuando caminaba muy lejos de aquí, en esta dirección, sospechaba que la gente que me miraba sabía a donde iba, y todos pensando lo que yo pensaba, “pues este sinvergüenza con sus setenta años, y aún va de putas”, pero a quién le van a ir con el chisme, si ya no tengo a nadie, si ya estoy más sólo que la una. Ese trayecto es lo más delicado. Pero, ahora, cuando ya estoy mal sentado aquí, en esta postura inadecuada, es como si me quitaran un peso de encima, porque es un ínterin, sólo queda que la Paula acabe con lo que ha empezado en la habitación de en medio, la siento fingir con el que sea, suspira graciosamente. Las otras están a mi lado, una acatarrada sonándose con grandes aspavientos, las otras tres, muy jóvenes, pintándose las uñas con un olor a cetona que lo tapa todo, me enseñan la “muda” abriéndose mucho para que observe. Me levanto para ir al baño y piensan que he desistido, que me voy, pero yo les digo que visito al excusado, y en el excusado flotando bolitas estreñidas como de oveja. Cuando vuelvo la Paula ya está allí sentada, y enterada, con el pelo aún revuelto, la cara arrosetada entrada en calor, y al verme de vuelta se levanta, y me coge de la mano como si me sacara de paseo, y entramos a la habitación muy despacio, con aquel olor a fornicio que tiene sin ventilar. Se abre la bata y lo trasparente y aparente se hace real como un milagro de satanás (tal parece que la hubieran dejado llena de abrazos y de besos).

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