lunes, 29 de noviembre de 2010

ESTO FUE EN EL DIARIO DE AYER, PÁGINA 286.


Me quedaron tres gotitas en los calzoncillos y voy húmedo y muy mal a gusto. Te queda esa humedad ahí, y con el frío que hace te da como respingos. Cuando voy a mear en el invierno siempre me pasa lo mismo, la busco desesperadamente porque me viene el borbotón por el camino y luego al final la cato el pellejo hacía delante, una y otra vez, y sale un último chorrito; pero muy al final, las tres gotitas, y este frío que me hace encogerme hacía delante.Todo muy al final. 

Me incomoda ir ver a Fátima con esta humedad, algunas veces al llegar lo primero que hace es chupármela y me da un poco de vergüenza, noto que aparta la cabeza. A los viejecitos nos viene este olor repentino a sal, y cuando te la descapullas al mear te huele rancio con salinidad emergente.Los viejos olemos de forma diferente. 

El culo siempre me lo lavo en el bidet, y me miro los calzoncillos por si queda algo de mierda marcada; en el bidet, me paso la manita cuidadosamente para no dejar rastros restregando bien con papel higiénico, y me seco con una toallita, y me pongo unas gotitas de Barón Dandy

Ahora voy en el autobús y me dan escalofríos por sentir esta humedad aquí.

Me encanta que Fátima me la chupe sin la dentadura, tiene unas encías suaves que para qué.

Fátima aprendió a chuparla el hogar del pensionista, vinieron las sociatas a enseñarle como se debe chupar una polla, es la nueva educación del disfrute , y la chupa de puta madre.

Un mayor nunca está muerto hasta que está muerto.

Yo con la dentadura ni hablar, a mi me enseña la dentadura ya quitada, no vaya a ser que me la muerda.Los viejos temblamos mucho.

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