miércoles, 22 de junio de 2011

NO TIENE FINAL.



-Nomesequitaba.
No está todo tan mal, si lo miras bien, estamos al principio del desierto del Sahara con una cantimplora que contiene un aproximado de cincuenta chupitos de manzana verde.
Y no tiene pinta de llover.
Nada.
Nada.
Nada es lo que se dice: Nada.
A las seis de la mañana la señora del tercero saca la mano por la ventana para despedirme. Lleva allí no sé cuanto tiempo, desde el Mioceno. En la ventana.
Me conoce por mis espaldas inclinadas. Cansadas.Por la funda que llevo puesta con una T grande y una B grande, en rojo, superpuestas sobre el azul manchado con mapas de pintura gris.
(Talleres Bango).
Es indistinto. Uno va dentro de uno, invisible, algunas veces muy dentro.
Estaba claro que todo iba a acabar mal. Por eso me marché ayer del cine.
Me dice Paula que en los desiertos hay unas frutas pequeñitas metidas en la arena. Vas caminando. La arena es más parda, de otro color. Allí está la frutita, la aprietas y sale agua muy fresca. Otras veces puedes dejar la funda de las gafas toda la noche. A la mañana siguiente estará llena de gotitas de roció, y puedes pasarle la lengua para quitarte la sed.
Es cierto.
Y.
Y que hace frío por la noche porque las inmensas estrellas irradian pálidas del color del hielo.
Me dice por lo bajo que le gustaría que la follase en la arena.
Que nunca le han comido el coño en un desierto. Que a ella no le dan en absoluto miedo las culebras.
-Son cobras. Son serpientes negras como el carbón. Te cogen al tiento si no les tocas la flauta.
Qué.
Qué.
Que el sitio más inverosímil donde le comieron el coño fue en el autobús de las Teresianas cuando fueron de ejercicios espirituales a Santander. Se lo comieron por encima de las bragas. Se lo comió Cosme de Miera que tenía unos labios a lo bubi y que ahora está de mecánico en los autobuses urbanos de Castro Urdiales. Ahora tiene dos papos de gorrino.
Desvirgar la desvirgué yo. Tuve que hacer fuerza con la juntura.
Ella me dijo un día: desvirgar me desvirgaste tú, a la fuerza, hijo de la gran puta.
Ella me dijo, fuiste un cabrón me sujetaste por los pelos, y yo por los pelos ni me muevo.
Hijo de la gran puta. Y qué.
Mi Paula para hacerme de rabiar me dice que prefiere que la viole un Talibán a que se la clave yo. Es un poner la cara para al otro lado, esperando que acaben los anuncios de la tele. Algunas veces coge el mando y con las prisas le sale el teletexto.
El mando es muy sensible. Luego tengo que andar yo rabilando.
Rabilando el mando. Una y otra vez rabilando el mando.
Le he tapado seis botones con cinta aislante. Le dejé el play sólo tele cinco, antena tres opcional, tapado el menú de configuración.
El on, marcado con pinta uñas rojo. ¿Para qué es un triangulito al revés?
La señora de abajo pesa noventa kilos y se rompió una pierna. La sacan los servicios sociales a la ventana, y a mi me conoce por las espaldas, tengo bulto. Lo sé. Sé que saca la mano. Sé que tiene la mano fuera y me doy la vuelta por un presentimiento. La mano está allí con los dedos estirados. Los cinco dedos.
Estoy de chapista en un taller del paseo de los Cálamos y me gusta oler la pintura. Mis uñas tienen tonos metálicos y emplaste.
Me conoce la T y la B.
No sé a donde voy por las mañanas pero siempre llego.
En la pantalla del cine el desierto era inmenso. La cámara a plano fijo nos enseñaba aquella inmensidad. Los hombres azules en sus camellos marrones. El rastro de un hombre sediento con una cantimplora llena de chupitos de manzana verde.
A mi.
A mi.
A mi me dio por aburrirme o me entró la agorafobia.
Cuando me salí del cine a Paula se le cayeron la funda de las gafas todas llenas de gotitas de rocío.Tuve la sensación en la oscuridad que bajo mis zapatos crujía arena reseca. Salí a pasitos.
A mi.
A mi nomesequitaba de la cabeza la vieja del tercero tapada en la calle con una sábana amarilla.
En los días largos de junio, a las seis de la mañana ya es de día.
Presiento que ninguna mano abierta me despide.
El desierto esta lleno de hombres azules en camellos marrones, y es tan inmenso que no tiene final.


2 comentarios:

Anita Noire dijo...

Jopé!
bss

Poma dijo...

Salvaje ¡¡ llenar la cantimplora de mi sangre ¡¡¡ :P

Feliz San Juan¡¡