martes, 20 de septiembre de 2011

SIN SABER POR QUÉ.


-Es un recuerdo.
-No es una ensoñación.
-No es un estímulo.
-Es un recuerdo nebuloso para seguir viviendo.
Debía de tener unos doce años cuando me cogió de la mano. Su brazo era muy largo. Así que íbamos ella y yo como si me llevara una extraterrestre. De una mano fina de dedos largos colgaba una mano mas pequeña que era la mía, con un pulso de camisa blanca dobladito. En la habitación había una imagen del Perpetuo Socorro (había estado más veces allí), y unos cortinones color púrpura tan grandes como los que se habrían en el cine. De un manotazo le dio a uno a cerrarse, y la luz que entraba se hizo un rayón largo, de arriba abajo por las paredes reflejándose en el suelo de madera, el resto era penumbra y mucho silencio de siesta. Me arrimó a la cama. Su gran mano pasaba por mi cara como si arrastrasen celofán, así de suave. Y yo le veía sus ojos hundidos, sus pómulos prominentes, su amplia frente despoblada de pelo. Cuando se arrodilló delante de mi vi su cara más cercana, era como tallada en madera. Un respirar agitado, y un extraño olor a laurel desprendido de su ropa. Varias veces acarició mi entrepierna metiendo el dedo por entre las perneras de mis pantalones cortos. Sentía su dedo sobándome una y otra vez, su uña pintada arañándome suavemente mientras con su otra mano hacía musarañas sobre mi barriga. Para aquella yo había cerrado los ojos. No veía su cara, como de virgen, en forma de talla de madera, de rasgos tan quebrados, los labios pintados de rojo encima de mi cuello. Fueron unos instantes, como un juego.Percibía su boca, su cálido aliento. Lo que sucedía no sé si era un sueño milagroso. Me acariciaba como si chupase un piruli. Fue sublime. Su cabeza parecía atada a mi, doblándose una y otra vez sobre mis piernas...
...y por un instante me quedé abrazado a su cuello, casi desmayado, hubo una luz blanca sobre mis ojos cerrados. Me daban ganas de besarle la boca sin saber por qué.



2 comentarios:

Poma dijo...

Porqué sentias agradecimiento.

georgina miguez lima dijo...

maravillosa descripcion, me senti ir de tu mano recorriedo todos los detalles desde el rojo de los labios que nos recrean el rostro tallado en madera hasta la luz blanca y la boca que espera por el momento fugaz y eterno.