martes, 18 de octubre de 2011

BOCA ARRIBA.


Dedicame el tiempo necesario, le dije, cuando me desperté.
Había soñado que el mundo tenía una máquina de gigantescas levas fabricando millones de billetes,
y que,
había tanto dinero que para comprar un caramelo de color rojo un niño debía llevar la mochila de la escuela repleta de estampitas, y que el quiosquero no quería calderilla, y que el quiosquero sólo vendía piruletas a cambio de billetes de quinientos. Eso las piruletas. Los donuts ni con eso.
Me desperté y una pierna de Ella se había quedado sobre mi cadera, como la maleza de un torrente desecado. Yo como un tronco de abedul con la barriga blanca.
Estaba sólo, sólo había sido un sueño, sólo.
Cuando desperté no dije nada, estaba despertando, y otra vez sólo, estaba sólo.
Estaba.
Y qué.
Hay historias que empiezan por otra vez tengo que salir a la calle.
Hay historias que empiezan en un sueño y no terminan nunca.
Hay historias que acaban y cerró la puerta.
O, era una historia sin historia, un mínimo punto en un libro de 188 páginas en blanco, que no decía nada.
Habían fabricado demasiado dinero y el amor se cambiaba por varios kilos de patatas.
Empezaba así:...se canjeaba.
Un roce sin amor por varios pimientos morrones.
Y un beso en las mejillas de esos que te abrazan gratis por dos cajetillas de tabaco.
Con un billete de quinientos casi nada, un mínimo imperdible. Un globo azul para un niño era equivalente a un tercio de estampitas, dos palmos de papeles recortados.
Un invento de los chinos, por ejemplo, calderilla.
Había soñado. Dedicame gratis un poco de tiempo. Ven a verme.
Deja tu pierna ortopédica sobre mi como si nos hubiera desplazado un gran tsunami..
Y ya hubiese sol sobre bidones de petroleo machacados, uralitas retorcidas.
Y que.
No sé cuánto más.
No hay historias.
Sólo existe tu historia.
Me quedé tirado boca arriba.
PD. (...poesías como las tuyas ya las han escrito billones de personas)

4 comentarios:

Anita Noire dijo...

Lo de la pierna sobre la cadera es así como muy sugerente y muy de quererse, poco que ver con el follar por el follar. Digo yo.
Feliz dia

KENIT dijo...

Todo cuenta, Anita. Un abrazo.

J o s e A n t o n i o B e j a r a n o dijo...

Una historia onírica, donde se mezcla la inflación y el amor.
Pues sí, me ha gustado...

Bandada de palabras dijo...

"una historia sin historia, un mínimo punto en un libro de 188 páginas en blanco, que no decía nada" !!!





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