viernes, 2 de diciembre de 2011

LAS AGUAS DEL MAR MUERTO.



Un día habrá tantos poemas hechos que ya no cabrán más.
Un día se dirá basta, no hagáis más daño a las cosas tranquilas:
Dejar que fluya todo lo que es líquido.
Dejar quieto lo sólido y absoluto.
Dejar de agitar lo que es invisible.
Lo que habéis dicho ha sido tocado ya en los Urales.
O en los valles donde el Tigris y el Éufrates decidieron separarse.
No busques más dentro de ti.
Si no encuentras la palabra, otro ya lo esta haciendo.
En este preciso instante se estremece por la espalda:
una poetisa con los pies calientes,
un poeta que deseo estar encarcelado para ser mártir
e inmolarse escribiendo  sobre una pared de cal.
No le des mas vueltas eso ya está escrito.
No pretendas darlo a conocer para recibir lisonjas.
Abre la puerta, mira a las mujeres y a los  hombres,
mira al cielo, y háblate a ti mismo.
Lo que ahora piensas mientras vas caminando
no te hará trascender
ya estuvo  flotando sobre las aguas del Mar Muerto.

4 comentarios:

EDUARDO YAGÜE dijo...

Fantástico. Me gusta muchísimo, Kenit. Un abrazo.

Higinio dijo...

Todo está dicho, pero es conveniente repetirlo.
Exquisito poema.

Un fuerte abrazo, amigo Kenit.

Anónimo dijo...

Hay Millones de poemas, lo de los Urales y dejar fluir el agua me ha traído a la memoria el malogrado Mar del Aral. Con la crisis la eclosión de poetas es infinita, es una pena que mucha gente que debería vivir de escribir no pueda hacerlo, de hecho se llegara a la escritura colectiva y casi anónima, se pueden leer tantas cosas buenas en internet ,que lo que menos importa es quien las ha escrito, he leído un par de post tuyos y escribes muy bien, Manuel E

silente dijo...

Hace tiempo que busco sin mucho éxito una cita que creo que es de Borges en la que el autor dice que desde el Ulises, no se ha escrito nada nuevo u original.
Muy bueno tu texto. Y algo frustrante también.
Un saludo.