EL PRIMO Y LAS ESTRELLAS.
El primo no pregunta. No hace cálculo ni espera turno. Se levanta solo, indivisible, como un astro que brilla en un cielo numérico. Mientras las estrellas titilan pidiendo historias, mitologías, el primo guarda silencio. No busca razones, no imagina futuros. Su rareza es costumbre, su soledad, exactitud. No necesita filosofía, porque ser primo es ya su filosofía entera. Y en la noche infinita de los números, cada primo es una chispa que arde sin preguntar por qué.

Comentarios
Me gustó tu entrada !
Buenos dias sr Ke :)
Tiene algo este poema que no descifro.
Te leo.
Paula.
Kenit,te dije que si te decía cosas de mí en Facebook me cerraban la cuenta,pues bien,no me dejan entrar a no ser que les dé mi teléfono móvil,cosa por supuesto que no estoy dispuesta a hacer..
Ha sido tan fugaz...
Si no tengo datos de tí no puedo admitirte. Me vería obligado a indagar sobre tí y no deseo perder el tiempo.
Aunque domino perfectamente las redes sociales incluido su código fuente, me he llevado desagradables sorpresas.
Un saludo.